Bebedor de absenta. Grafitero del Word. Nada encuentra más exquisito que los manjares de la carestía: los caramelos de la bodega, los espaguetis recalentados, la pizza de cinco pesos. Leyó un Hamlet apócrifo más impactante que el original de Shakeaspeare, con frases como esta, que repite como un mantra: “la hora de la sangre ha de llegar, o yo no valgo nada.” Cree solo en dos cosas: la audacia de los primeros bates y la soledad del center field.
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Los enigmas de Bola

No hay un personaje del imaginario afrocubano que no haya encarnado hasta el límite. Fue el velador delicado, el calesero fiel, el sujeto zalamero y barrial, un poco chismoso y preguntón, el rumbero molesto y vengativo. “Cuando la canción que yo canto me gusta más en otra voz, la saco de mi repertorio”, dijo.

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Broder Fernández: la luz

Tenía veinticuatro años, y tanto en tan poco. Era ya uno de los pitchers más importantes de las Mayores, y no resulta descabellado suponer que se convirtiera también en el pitcher cubano más grande de todos los tiempos. ¿Qué significa eso? ¿Qué había y ya no habrá?

Chen y Luz María / Foto: El Estornudo

Las nobles bestias

Para aguantar el aire contaminado, el foso del hambre, los mosquitos en la noche y el calor impenitente, Luz María, Chen y cualquiera que pasara por allí tenía que anestesiarse con alcohol.

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Todos los jueves de Ray

En Cuba, alguna vez escuchamos a Ray Fernández sin saber de quién se trataba. Síntoma de posteridad: si la obra debuta antes que el autor, y se difunde sin depender exactamente de él, es bastante probable que esta continúe cuando el autor ya no esté.

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Alcides, el inédito

No es un campeón del exilio. No es un reivindicado del quinquenio gris. No es un funcionario del sistema. No se volvió cínico, o ríspido, o sarcástico, o cauteloso, o violento, y menos aún se plegó. Por alguna inexplicable razón, le sigue importando menos su suerte personal que la muerte de su país.

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Panama Selfies

Los siguientes testimonios de cubanos varados en Panamá –hotel Milenium, Paso Canoas– dan cuenta de las distintas circunstancias y motivos –a veces parecidos, a veces no– que los llevaron a cada uno de ellos a cruzar Centroamérica con el propósito de llegar a Estados Unidos…

Foto: Eyleen Vargas

La aventura del Milenium: cubanos en Panamá

No todos tienen el dinero inmediato para costear el viaje de salida: 835 dólares que garantizan un bus hasta Ciudad Panamá, luego un avión hasta Ciudad Juárez, en el estado mexicano de Chihuahua, y de ahí otro bus hasta la frontera gringa en Nuevo Laredo, Tamaulipas…

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La muerte del maquinista

Son las cuatro de la tarde, el sol se disuelve en los cristales. La gente pasa, saluda, ofrece su homenaje particular. Están velando al director de la orquesta cubana más emblemática del último medio siglo. Un padre carga a su hijo de meses, se detiene ante el cofre y hace una reverencia. El bebé lleva un azabache dorado prendido en sus ropas, para evitar los malos ojos.

Foto: Cortesía del entrevistado

Navarro, el ortopédico

Después de cumplir semanalmente con sus deberes en la clínica privada de Puyo, Navarro seguirá marchándose durante los fines de semana con un amigo chileno a las comunidades indígenas cercanas –como los arajunos–, para ofrecerles consultas gratuitas, llevarles medicamentos y aprender de sus costumbres.

Charles Hill, prófugo del FBI refugiado en La Habana hace más de cuarenta años / Foto: Yuris Nórido

Black on the hill, prófugo en La Habana

Hay un momento, tanto para Cuba como para Charles, donde la revolución parece írseles de las manos. Hay un quiebre en la vida de Charles, ridículo y descabellado, tenebroso también, inexplicable, donde la secuencia de hechos se desconecta y enchufa en otra realidad: la realidad más o menos normal de un cubano.

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