Angola: Retratos de la guerra III. Mujeres…

Juan Carlos Borjas, fotógrafo cubano destacado en Angola hacia fines de los años 80, comparte en El Estornudo fotografías y recuerdos de unos meses que marcaron a fuego su vida. Esta vez el ojo fotográfico contempla e interroga la existencia de aquellas mujeres del sur de África, arrumbadas en los márgenes de la historia y, a la vez, en el vórtice mismo de un conflicto armado que se extendió a lo largo de varias décadas, y en el cual participaron miles de efectivos cubanos entre 1975 y 1991.

En mis primeros trabajos creativos utilizaba técnicas mixtas sobre soportes fotográficos donde hacía coexistir la naturaleza y del entorno social: eran collages en que utilizaba la imagen de la mujer como símbolo de belleza e identidad femenina. A lo largo de mi carrera dibujé y pinté modelos, sobre todo mujeres; ahí puede estar la génesis del instinto perceptivo que anima estas fotografías.

Juan Carlos Borjas. Angola: Retratos de la guerra.

Las mujeres africanas son bellas, bien por los rasgos físicos característicos de las diversas etnias a que pertenecen, bien por las culturas que practican (la forma única de vestir, de maquillarse y, en sentido general, la personalidad que las distingue). Observarlas trabajando, danzando o amamantando un recién nacido… era un motivo que no podía ignorar. Las cámaras fotográficas que usaba allá eran muy silenciosas, facilitaban la discreción, mientras ellas cantaban, lloraban o me decían quién sabe qué en sus dialectos.

¿Cómo era(n) la(s) realidad(es) de estas mujeres?

Juan Carlos Borjas. Angola: Retratos de la guerra.

No era una realidad única… Considero que las vidas de aquellas mujeres eran muy sacrificadas; procreaban muchos hijos y trabajaban muy duro para sobrevivir; de ahí el acelerado deterioro físico que a menudo mostraban, sobre todo en comunidades campesinas: las etnias nómadas del sur de Angola y el norte de Namibia (algunas jamás se bañaban; ver fotos a color de las etnias himbas). En ciudades como Luanda y Lubango algunas mujeres demostraban amplios donaires de «civilización», resultado de la influencia de los colonizadores (portugueses) y del acceso a mercados más amplios y modernos, sin dejar de usar prendas y objetos de adorno originales de sus culturas nativas (piercings, tatuajes, collares extravagantes embadurnados con cierta resina de mal olor que obligaba alejarse…). En el tiempo que permanecí allá jamás vi a una mujer usar pantalones; solo a las guerrilleras de Namibia, que usaban ropa militar.

En algunos lugares al sur de Angola (Cahama, Humbe, Mucope) conocí grupos integrados como asociaciones feministas; hacían trabajo agrícola, educativos, de defensa, artesanía y otros oficios; las actividades culturales casi siempre eran lideradas por mujeres (fotos de danzas). En un gran Festival de la Cultura Africana en Luanda al que asistí en 1988, pude disfrutar de los extraordinarios bailes típicos de grupos populares y étnicos de algunas regiones del África, la mayoría eran mujeres, mientras que los cantantes solían ser hombres. En la zona desértica de Moçamedes percibí cómo las mujeres hacían ladrillos de arena para construir sus casas, jóvenes con sus hijos a cuesta… Entre los grupos guerrilleros de Namibia, SWAPO, había mujeres de rasgos muy delicados, parecidas a las etíopes; con un coraje inigualable luchaban por la independencia de su país. Desde el aire pude ver y fotografiar comunidades muy apartadas, en las llanuras arboladas, al norte de Namibia, y en regiones centrales de Angola); allí, sobre todo, habitan seres humanos, hombre y mujeres, guiados por sus instintos de sobrevivencia y reproducción en diálogo con la variada y abrupta naturaleza que les rodea.

  • Juan Carlos Borjas. Angola: Retratos de la guerra III. (Mujer de la etnia Mumuila. Chibia, 1988).

¿Cómo era el trato directo con las mujeres angolanas y namibias?

A decir verdad, no hubo experiencias directas con ninguna de ellas. La experiencia fue puramente perceptual. Las imágenes que pude hacer en aquellas tierras están próximas a ciertos conceptos filosóficos orientales; están fundadas en una experiencia estética de la armonía universal, algo que marcó quizá el origen de varias series fotográficas: Permanencias, Asociaciones y Bella Donna (esta última exhibida en la fototeca de Cuba en el 2001). (Continuará…)

  • Juan Carlos Borjas. Angola: Retratos de la guerra III. (Mujer de la etnia Mbundu. Humbe, 1988).

(Fotos y testimonio de Juan Carlos Borjas).

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