El fútbol le produce más orgasmos que las mujeres. Le teme a la muerte. Se estrelló en bicicleta contra un contén, en moto contra un Lada y en el Lada de su padre contra un Volga. Nunca le pasó nada, ni un arañazo, a sus amigos sí. Es adicto a la cerveza.

La sombra de Francia 1938

En ese año Cuba jugó sus tres únicos partidos en la historia de las copas mundiales de fútbol. Hasta ahí llegaron los antillanos. Un tren sueco les pasó por encima sin atisbo de clemencia.

Ilustración: Frank Isaac García

Ernesto, el cazador

Los jineteros están por todas partes, sobre todo en las zonas turísticas y en los bares de moda, que proliferan en los últimos tiempos. Son verdaderos escuadrones armados a base de labia que han convertido su identidad cubana en una daga punzante que entierran en la carne de los extranjeros que aterrizan aquí en busca de ese ansiado dolor.

La revolución de los acuáticos  

La Sierra del Infierno y los acuáticos se volvieron, junto a la base militar de EE.UU. asentada en la provincia de Guantánamo, uno de los dos únicos territorios dentro de los límites de la isla que la revolución cubana no pudo allanar.

Foto: Cortesía del autor

El juego se trata de marcar la cruz

Cuando la boleta haya caído encima del resto de las boletas que yacen dentro de la urna, los dos pioneritos que el domingo han tenido que levantarse más temprano que de costumbre para vestirse de uniforme escolar, dirán al unísono “votó”, y se llevarán la mano derecha a la frente, en saludo militar.

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