Bebedor de absenta. Grafitero del Word. Nada encuentra más exquisito que los manjares de la carestía: los caramelos de la bodega, los espaguetis recalentados, la pizza de cinco pesos. Leyó un Hamlet apócrifo más impactante que el original de Shakeaspeare, con frases como esta, que repite como un mantra: “la hora de la sangre ha de llegar, o yo no valgo nada.” Cree solo en dos cosas: la audacia de los primeros bates y la soledad del center field.

El racismo de Yulieski Gurriel

El racismo de Gurriel es el mío, y el de nosotros, y llegado cierto punto uno debiera, ciertamente, aplicar un ejercicio de conciencia sobre todas esas cosas que has dicho o has hecho pensando que eran correctas, creyendo que no segregaban o disminuían a nadie, y de qué manera específica lo hacen, en qué país y en qué escenario.

Primer aniversario

Que los medios del estado sean pura propaganda no garantiza la inmunidad del resto. Los fundamentos del oficio están por encima de nuestras filias. Tan nefasto como que no sepamos escribir periodismo, es que no lo sepamos leer.

Pestano mascotea

Pestano fue un atleta tan excepcional como soberbio, alguien que, por ejemplo, nunca reconoció tener más ídolos o referentes en la receptoría que él mismo, y que pertenece a esa clase de jugadores que también ambicionan algún tipo de poder o influencia pública fuera de los terrenos.

Tania Bruguera / Foto: Cortesía del entrevistado

El performance nacional

En la tarde noche del 29 de diciembre, después de tres días de reuniones, gestiones y un total de ocho horas en la oficina de Rubén del Valle, Tania siente temor por primera vez. Sale a caminar por La Habana, un tanto desconcertada. El performance se ha anunciado para el día 30 a las tres de la tarde, pero ya algunos amigos le han advertido que no la dejarán llegar.

Zona de Santa Fe / Foto: El Estornudo

La baja zona

Todos los años, Cristina Rodríguez López y su hijo Guillermo Solís se mudan a la misma casa. Ambos viven en un sótano devenido apartamento –extremadamente bien cuidado, pero capsular y opresivo como todos los sótanos–, ubicado en el edificio 458…

Los enigmas de Bola

No hay un personaje del imaginario afrocubano que no haya encarnado hasta el límite. Fue el velador delicado, el calesero fiel, el sujeto zalamero y barrial, un poco chismoso y preguntón, el rumbero molesto y vengativo. “Cuando la canción que yo canto me gusta más en otra voz, la saco de mi repertorio”, dijo.

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