Vidas paralelas: El Presidente y el Rey del Queso

Así, al uno, ni aun cuando recibían daño podían aborrecerle sus conciudadanos; y al otro, aun cuando le admiraban, no podían amarle. Plutarco (Vidas paralelas) I Poco antes de terminar el Noticiero Nacional de Televisión vimos cómo fue destronado el…