Ensayista e iconófago. Le gustan las teorías jíbaras y las novelas donde aparecen artistas. Duda entre pasarse al vodka o a la Baskerville Old Face.

Curator McCarthy

La verdad es que si esto es lo que tenemos que saber del comunismo —este catálogo de obviedades que mueve más a la risa que al espanto—, lo más probable es que se consiga el efecto contrario y crezca el misterio de aquello que se pone en tela de juicio.

Duchamp (un Ready Made de la A a la Z)

Duchamp había hecho una elección. Las elecciones que constituían la base de su obra se reflejaban en las negaciones de su vida privada. Había una cierta sangre fría en esas negaciones que llevaban consigo una cierta carencia de vida.

Arte

La franquicia del arte

Somos, en fin, otra franquicia llamada Arte Contemporáneo, desde la cual validamos las prácticas del capitalismo más salvaje mientras nos permitimos sublimar las teorías del socialismo más cándido.

Duchamp

Duchamp y la marmota

Y es que la última vuelta de tuerca va más allá de exponer las batallas sociales, las guerras de género, las injusticias varias de este mundo. Ahora, además, hemos avanzado hacia la exposición de las personas. En esa cuerda, un museo de Malmö ha tenido a bien exhibir dos mendigos rumanos. En Londres, el dramaturgo Brett Bailey se inspiró en los zoológicos humanos de la época colonial para mostrar a personas de raza negra en situaciones de sumisión o dominación. Un poco más allá, en Berlín, el Museo Judío nos deleitó con otra obra “humana”: Judíos en la vitrina.

Revolución

La Revolución ya no será para bípedos

En la actualidad, después de primaveras varias, plazas ocupadas, mareas indignadas, la nueva izquierda ha encontrado cobijo en paisajes menos agrestes, a los que intenta transformar, pero a los que, por el camino, también se va acostumbrando.

El artista que ríe

Por esto, de vez en cuando, conviene soltar lastre dramático y buscar guarida en la risa. Siempre viene a la mente el Duchamp del urinario en la galería y el bigote en la Gioconda, aunque el fundador del Arte Contemporáneo no fue el primero en hacerle cosquillas al arte…

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