Grafómano disléxico. Sus paradojas son magníficas. Parece un Lord Byron aporético: cojea por capricho y a menudo corre. Se cree un modernista el muchacho, y algunos crédulos le llaman Abel Invernal. Pamplinas: desde antier es, a pesar suyo, El encalabozado.
Foto: Cortesía del autor

Simón Cepero, un asesino en serie cubano

San Rafael es el mismo caserío de la época del asesino, una aldea rala en torno a un paradero de trenes abandonado. Rodrigo se presenta como un pueblo de ángulos exactos, en una carretera poco frecuentada. Entre Rodrigo y San Rafael, por un camino extraviado, está Las Nieves, el legítimo feudo de Simón Cepero, el barón sangriento de estos campos.

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