Luis Robert, prospecto cubano de Chicago White Sox.

Luis Robert, prospecto cubano de Chicago White Sox / Foto: Twitter del pelotero

En un catastrófico 2020 donde ya nada es normal, ¿pensaste que el béisbol sería diferente? De más está decirles que el béisbol nunca fue normal. La temporada de Grandes Ligas regresa hoy a las 7:00 p. m. con el duelo Yankees vs. Nacionales (actuales campeones), después de cuatro meses de retraso debido al Covid-19, un mal que ha terminado quebrando las relaciones entre MLB (Major League Baseball) y el sindicato de jugadores.

En ese lapso tuvimos historias como aquella en que ESPN le ofrecía a la Korean Baseball Organization (KBO, por sus siglas en inglés) transmitir encuentros gratis. Los coreanos se insultaron, pero finalmente llegaron a un acuerdo y su liga se convirtió en la cartelera de lujo de Estados Unidos.

Hubo más de 800 despidos de beisbolistas en Ligas Menores, seis cubanos incluidos. El dueño de los Atléticos de Oakland, John Fisher, anunció que no despediría a nadie, pero que tampoco cubriría los salarios, lo cual le reportaría pérdidas por un millón de dólares. La revista Forbes calculó entonces que la fortuna de Fisher era de 2.2 mil millones.

Todo eso explotó cuando el lanzador David Price aceptó pagar de su bolsillo el salario de junio (un estimado de 200 mil dólares) a más de 200 peloteros Ligas Menores de los Dodgers sin haber lanzado siquiera una pelota con el equipo, pues había llegado a Los Ángeles transferido de Boston en febrero. Días más tarde, Fisher reconoció que había cometido un error y Oakland procedió a pagar los salarios.

La estructura siempre intocada del béisbol se vio removida y amenazada. Los dueños de equipos de MLB negociaron a través de la Oficina del Comisionado un calendario corto de partidos y un recorte de salarios del 50 por ciento para los jugadores. Estos se indignaron. Ambas partes se negaron continuamente, entre abril y junio. Mientras se jugaba béisbol en Taiwán, Corea del Sur, República Checa y, por último, Japón, en Estados Unidos todo giraba alrededor de cuestionamientos como: «¿Son los jugadores tan egoístas que están exigiendo todo el dinero?» «¿Por qué los dueños de equipos no quieren pagar los salarios completos?»

Nunca hubo un acuerdo sobre sus cifras millonarias, mientras cientos de miles de personas en el país perdían sus trabajos o morían. Es por eso que la temporada de 2020 comenzará rota: sin público, y con un panorama que más adelante probablemente demostrará cómo el fanático de Grandes Ligas ha sido traicionado tanto por los equipos como por los jugadores. No importa qué suceda. Esta situación no va a olvidarse.

Al final, tendremos una campaña emergente de 60 partidos. El magnífico y centenario juego de béisbol deberá salvarse a sí mismo una vez más, entre individuos que participan en un negocio millonario desde las oficinas.

Ahora bien, no creas que todo ha terminado. Lo irreal del 2020 prosigue. Todavía hoy, los «nómadas» Blue Jays de Toronto no tienen ciudad ni estadio. Canadá negó la posibilidad de jugar en sus tierras debido a la frecuente demanda de vuelos que tendría el conjunto de Toronto con ciudades de Estados Unidos, país atravesado por el Covid-19. La incertidumbre de los «parias» de Toronto se agudizó este miércoles cuando el Departamento de Salud de Pensilvania rechazó la propuesta de jugar en Pittsburgh

Si esto les parece poco, revisemos el protocolo de seguridad. Cada dos días se realizarán pruebas de Covid-19 a personal Tipo 1: jugadores, entrenadores, personal de entrenamiento y operaciones. En la tarde, los test serán enviados al laboratorio de MLB en Utah, y los resultados llegarán sobre las 11 de la noche del día siguiente. Es decir, casi 36 horas después. Parece el escenario perfecto para que un caso positivo propague la enfermedad por toda la instalación antes de que llegue la confirmación de las pruebas.

La NBA, por su parte, acordó aislarse en la burbuja de Disney, Orlando, donde la semana anterior hubo cero casos. Pero la MLB no es la NBA. Hasta el momento, 14 beisbolistas dieron un paso al costado para jugar en 2020, además de una docena de umpires.

Historias para el 2020

1) ¿Podrá Cuba batir el récord de 30 jugadores en una temporada de Grandes Ligas?

–Ahora mismo no parece probable que nos aproximemos a la cifra impuesta en 1967, 2016 y 2019. A la lista del año pasado debemos tacharle nombres como Leonys Martín (se fue a Japón), Yasiel Puig (agente libre), Kendrys Morales (retiro), Odrisamer Despaigne (se fue a Corea) o Yasmany Tomás, que ni siquiera fue agregado a la escuadra de 60 de los Diamondbacks de Arizona. No obstante, existe una segura movilidad de los rosters por el «Covid-19» y presuntas lesiones. Es una ventana «de altas y bajas» que podría favorecer el debut de cubanos como Andy Ibáñez, Alfredo Rodríguez, José García, Johan Oviedo, así como el retorno de las promesas Michel Báez, Adrián Morejón o Ronald Bolaños.

2) ¿Lograrán José Abreu y Jorge Soler repetir en el liderato de impulsadas y jonrones?

–No apostaría por ello. Abreu tendrá ahora más talento alrededor, con adiciones como Yasmany Grandal, Luis Robert o Edwin Encarnación. Esto le restará opciones de corredores en base a su turno de bateo. Mientras tanto, Soler, quien pegó 14 jonrones entre abril y mayo de 2019, necesitaría un arranque más violento en esta primera mitad de temporada, que es básicamente de lo que se trata el béisbol en 2020, una «mitad de temporada».

3) ¿Luis Robert capturará el Novato del Año?

–Según Sport Betting, el prospecto élite cubano y calibre All-Star/MVP es el favorito para llevarse el Novato del Año en la Liga Americana. Luis Robert, apodado «La Pantera», parte con +310 por encima del brillante zurdo Jesús Luzardo de los Atléticos de Oakland. Reducir la tasa de ponches y aumentar el entendimiento en home son las premisas del avileño.

4) Regresa Shohei Ohtani.

–Pese a que en 2019 bateó 22 jonrones con .925 de OPS, el «maravilloso» Ohtani, el «two-way player» más prometedor desde Babe Ruth, ahora estaría regresando al montículo de unos Angelinos con estilo renovado gracias a Joe Maddon. Seguro Joe le dirá que escuche a Bob Dylan en el clubhouse, o su frase recurrente: «No dejes que la presión exceda al placer».

5) El año de los managers.

–Diez organizaciones de Grandes Ligas estrenan managers en 2020. ¡Qué divertido regreso de Dusty Baker con los Astros! ¿Podrá al fin ganar? ¡O Joe Girardi con la misión de los Phillies! David Ross debutará en los Cubs, Luis Rojas en los Mets, Derek Shelton en los Piratas y Jayce Tingler en los Padres.

6) ¿Pelotazos a los Astros?

­–El misterio develado del robo de señales de los Astros entre noviembre de 2019 y marzo de 2020 los llevó de héroes a antihéroes en capítulos consecutivos del mismo libro. Carlos Correa, Yuli Gurriel, Alex Bregman, José Altuve, George Springer y compañía, ¿recibirán pelotazos intencionales? Yo apuesto 100 a 1 que sí. Sin embargo, las nuevas reglas de MLB prohíben una aglomeración entre bancas debido al Covid. ¡Qué dilema!

7) Fecha límite de cambios el 31 de agosto.

–En condiciones estables una franquicia tiene unos cuatro meses para decidir entre competir o vender. La temporada 2020 obligará a las gerencias a tomar uno de los dos caminos en menos de 20 días. Esto seguramente traerá otras historias.

8) El futuro de Yasiel Puig.

–No existe ahora mismo un agente libre con las herramientas y el aporte real dentro del juego de Yasiel Puig. Su contrato con Atlanta fue invalidado cuando contrajo Covid-19. Varias organizaciones necesitarán un Puig en una temporada que acercó la distancia entre «contendientes y perdedores».

Favoritos por división y premios

Liga Americana

Este: Tampa Bay Rays y New York Yankees.

Los Rays no son los predilectos y eso, justamente, es lo más significativo, sobre todo si se trata de béisbol. Poseen la suficiente fuerza entre lineup, rotación y bullpen para superar a los archifavoritos Yankees del 2020. En la Gran Manzana se reforzaron con el as Gerrit Cole, pero un brazo nunca basta. La alineación de Rays es más creativa y funcional que la de los Yankees.

Central: Minnesota Twins.

Los Twins sobresalen por encima de los White Sox y de Cleveland. Con una ofensiva configurada para un «estadio de jonrones», la franquicia ha madurado con la incorporación de veteranos como Rich Hill, Kenta Maeda y Josh Donaldson. Los White Sox, equipo del alma de los cubanos José Abreu, Yoan Moncada, Yasmani Grandal y Luis Robert, tendrán el desafío de prevalecer sin una rotación brillante, puesto que su as lanzó para 3.41 en 2019.

Oeste: Oakland Athletics y Astros de Houston.

Houston es la mejor ofensiva del béisbol, pero sus lanzadores uno y dos tienen 37 y 36 años, mientras el abridor tres, Lance McCullers Jr., viene de una cirugía Tommy John. Eso, sumado a las debilidades del bullpen y la constante competencia de Oakland o de unos Angelinos renovados, podrían quebrar algunas apuestas en esta división.

Cy Young: Tyler Glasnow.

MVP: Mike Trout.

Novato del Año: Luis Robert.

Liga Nacional

Este: Atlanta Braves y Washington Nationals.

Los Bravos y los Nacionales sobresalen en la mejor división del béisbol. Phillies y Mets andan retrasados en materia de rotación baja, bullpen, defensa y embasamiento, en comparación con los dos primeros.

Central: Chicago Cubs y Milwaukee Brewers.

Una de las divisiones más disputadas, sin un claro favorito. Podrían ser los Cardenales de siempre, unos sorprendentes Cerveceros o una franquicia como Cincinatti, que emerge con nuevos nombres: Mike Moustakas, Nick Castellanos. Sin embargo, los Cubs presentan una ofensiva más completa, aunque demasiadas dudas en el bullpen.

Oeste: Los Ángeles Dodgers.

Los Dodgers cuentan con varios jugadores estrella en su alineación: Mookie Betts, Cody Bellinger, Corey Seager, además de una profunda rotación con Walker Buehler, Clayton Kershaw y Julio Urías. Cuidado con Arizona.

Cy Young: Max Scherzer.

MVP: Ronald Acuña.

Novato del Año: Carter Kieboom.