Ruber Osoria. Manifestaciones en Chile. Concepción, octubre 2019. Portada.

Ruber Osoria. Manifestaciones en Chile. Concepción, octubre 2019.

Chile transita su peor crisis sociopolítica desde el «regreso de la democracia» el 11 de marzo de 1990. El anuncio de un alza en el precio del metro disparó en Santiago una serie de masivas protestas que impugnan la enorme desigualdad económica y, de paso, el ordenamiento político de un país que hasta ayer se tenía por vitrina paradigmática del neoliberalismo en Latinoamérica.

La procesión en Chile iba por dentro, y no parece entonces demasiado extraño que el estallido social emergiera desde los mismos subterráneos del transporte público. Ya lo había advertido un personaje de Roberto Bolaño: «Chile y Santiago alguna vez se parecieron al infierno y (…) ese parecido, en algún sustrato de la ciudad real y de la ciudad imaginaria, permanecerá siempre».

Ruber Osoria. Manifestaciones en Chile. Concepción, octubre 2019.
Ruber Osoria. Manifestaciones en Chile. Concepción, octubre 2019.

Esta es la ciudad de Concepción, en el Biobío, una región abatida por el tsunami que siguió al terremoto de 8.8 grados ocurrido el 27 de febrero de 2010.

Las imágenes de Ruber Osoria —que integrarían desde ya una flamígera serie intitulada Chile despierta— nos hablan esta vez de un sismo humano que quizá ha venido fraguándose en Chile durante las últimas tres décadas.

Ruber Osoria. Manifestaciones en Chile. Concepción, octubre 2019.
Ruber Osoria. Manifestaciones en Chile. Concepción, octubre 2019.

O bien, oscuramente, desde antes, habida cuenta de que gran parte de las vigentes estructuras jurídicas (señaladamente la Constitución de 1980), políticas, económicas y mediáticas —administradas hasta aquí con avieso tino y gran soltura tecnocrática por una rancia élite de pocas familias— fueron heredadas de la propia dictadura militar (1973-1990).

En las últimas jornadas Chile ha vivido multitudinarias protestas pacíficas en diversos centros urbanos (en 10 de 16 regiones: Metropolitana, Antofagasta, Coquimbo, Valparaíso, Maule, Concepción, Biobío, 0’Higgings, Magallanes y Los Ríos); también brotes de vandalismo; toque de queda y represión indiscriminada del ejército y otras fuerzas del orden. Al menos 18 personas han muerto y se han contado más de dos mil detenidos.

Ruber Osoria. Manifestaciones en Chile. Concepción, octubre 2019.
Ruber Osoria. Manifestaciones en Chile. Concepción, octubre 2019.

La reacción en cadena ha sido al parecer inevitable, tal como cuando se desequilibra un ecosistema frágil y sometido a enorme tensión. En tiempos de seca, Chile sufre a menudo gigantescos incendios forestales que devoran miles de hectáreas de bosques y a veces nublan el cielo de las ciudades… Si hablamos de Chile, los paralelismos catastróficos se tornan, como se ve, muy fáciles por estos días.

Ruber Osoria. Manifestaciones en Chile. Concepción, octubre 2019.
Ruber Osoria. Manifestaciones en Chile. Concepción, octubre 2019.

Tras militarizar las calles y sacar músculo como no se había visto desde el largo aquelarre del general Pinochet, el presidente Sebastián Piñera no solo suspendió el aumento de las tarifas del metro, sino que ha anunciado un paquete de medidas para gestionar la crisis y, con suerte, restablecer la normalidad.

Sin embargo, las fieras contradicciones sociales y económicas no van a desaparecer de la noche al día. Han estado cocinándose durante muchos años, agolpándose bajo el quebradizo suelo de Chile.

  • Ruber Osoria. Manifestaciones en Chile. Concepción, octubre 2019.
    Ruber Osoria. Manifestaciones en Chile. Concepción, octubre 2019.

(Fotografías autorizadas por Ruber Osoria).