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Chocolate MC

Chocolate MC: los diamantes debajo del agua

El desacato “apolítico” se instaló en la Nueva Cuba para quedarse y predominar. ¿Será el reguetón más indecente o tramposo que la política? Algo con lo que flirteamos inescrupulosamente, más allá de la eticidad o los buenos modales.

Foto: Internet

La UMAP de Valentín

¿Eran las UMAP una simple variante al SMO, una entidad reeducadora, un purgatorio ideológico de la Revolución, o un lugar de castigo?

Michael Herr / The Paris Review/Twitter

Michael Herr o la guerra como patrimonio

Herr, el hijo aventurero de un joyero de Siracusa, Nueva York, no pertenecía a los jóvenes del pacifismo, pero llegó a la guerra en el momento en que comenzaba a tomar la cara terrible de la derrota y la desconfianza crecía.

Una carta contra el 349 (II)

El Decreto 349, firmado por Miguel Díaz-Canel, establece las contravenciones en materia de política cultural y sobre la prestación de servicios artísticos y de las diferentes manifestaciones del arte en Cuba.

Una carta contra el 349 (I)

“Esta ley no permite pensar diferente, te fulmina en vida, te convierte en un hombre muerto. Lo bueno es que por lo menos un grupo estuvimos lo suficientemente indignados para manifestar nuestro rechazo”.

Roberto Palomo. Alamar: Obra en rehabilitación.

Alamar: Obra en rehabilitación

En 1975, Alamar tenía ya seis escuelas, ocho círculos infantiles, tres centros comerciales, una mueblería, una fábrica de confecciones textiles, un policlínico, un cine, un anfiteatro, 10 terrenos de voleibol, una terminal de ómnibus y una planta de tratamiento de agua.

Teoría y práctica de La Habana

La no ficción como epidemia

Lo que el mercado y la crítica literaria entiende por novela de no ficción tiene, por lo general, tres antecedentes precisos: la narrativa del new journalism americano (Truman Capote, Tom Wolfe, Norman Mailer, Joan Didion, Gay Talese…).

Foto: El Estornudo

El otro viejo y el mar

Hemingway era un cojimero más. Casi todas las semanas se aparecía en su yate Pilar y lo dejaba cerca de la garita del telégrafo. De ahí caminaba hasta La Leonera, el viejo atracadero donde los pescadores se reunían después de cada jornada a tomar alcohol y contar historias de peces capturados y mujeres conquistadas.

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