Jorge Valls / Condenado a 20 años de cárcel. Puesto en libertad a los 20 años y 40 días. Preso # 33935

El asilo político cubano en Estados Unidos parece tener los días contados, la normalización de la relaciones diplomáticas y la reciente anulación de la política de los pies secos y los pies mojados, prevé la derogación paulatina del marco legal establecido para tratar a la mayoría de cubanos como refugiados (marco legal que comenzó a confeccionarse en los años 60 para facilitar a la gran masa de cubanos que emigraron huyendo del gobierno de Fidel Castro).

En estas fotografías Geandy Pavón nos presenta los rostros de exiliados políticos cubanos, exprisioneros políticos de la isla cuya vida en Estados Unidos ha estado marcada por la huella de su pasado en Cuba . Cubanos que nunca pudieron regresar a su país y que solo conocen la Cuba que dejaron al partir.

  • Jorge Valls / Condenado a 20 años de cárcel. Puesto en libertad a los 20 años y 40 días. Preso # 33935

Proyecto (Geandy Pavón)

Vae Victis Vanitas es un proyecto fotográfico en proceso. Consiste en retratos de expresos políticos cubanos que actualmente viven exiliados en Estados Unidos. Entre 1960 y 1970, el gobierno revolucionario encarceló a 35000 prisioneros políticos, algunos de ellos relacionados con la dictadura de Fulgencio Batista quien fue derrotado por los rebeldes liderados por Fidel Castro en 1959. Sin embargo, muchos de estos rebeldes pronto se sintieron en desacuerdo y fueron encarcelados junto a activistas civiles anteriormente identificados con los principios de la revolución. Algunos de ellos estuvieron involucrados en actividades en contra del gobierno de la Isla. Muchos fueron acusados de actos violentos pero otros  eran críticos pacíficos de los líderes cubanos. Muchos cumplieron penas por más de 20 años. Al cumplir sus condenas fueron forzados a dejar Cuba y la mayoría emigró a EEUU. Contrario a las historias de éxito de la emigración cubano-americana, estos son retratos de decepción, pérdida y frustración, pero también de orgullo y perseverancia de individuos que continúan narrando una utopía cubana a pesar de su mala fortuna.

En lugar de perseguir el sueño americano, como la mayoría de los inmigrantes, pusieron sus esperanzas, empeño y aspiraciones en la restauración de versiones románticas de Cuba, que envejecieron y se desvanecieron junto con sus vidas. Esto llevó al artista a conceptualizar esta serie como una Vanitas, refiriéndose a la noción barroca de la inevitabilidad de la muerte, la transitoriedad y la vanidad de los logros terrenales, incluyendo los más nobles.

Estos actores políticos encarnan la idea de una resistencia fútil contra el telón de fondo de su propia mortalidad. En ese sentido, cada fotografía se toma teniendo en cuenta no sólo el género tradicional del retrato documental, sino también la simplicidad simbólica de una naturaleza muerta de Vanitas. Los presos políticos eran representativos de una sección transversal de la sociedad cubana de la época y provienen de un amplio espectro ideológico, social y demográficamente diverso.

Entre los fotografiados se encuentra Ricardo Montero Duque, uno de los generales enviado por Fulgencio Batista para terminar con los rebeldes en las montañas de la Sierra Maestra. En contraste, aparece Jorge Valls, poeta socialista y fundador de una de las más importantes organizaciones revolucionarias antibatistiana, el Directorio Estudiantil Revolucionario. “Hoy en día se reúnen todos los martes en la Unión de Ex-Presos Políticos Cubanos, en el corazón de la comunidad cubana en Union City, Nueva Jersey. Aquí es donde empecé a fotografiarlos”.