Mazorra, 1998.

El Hospital Psiquiátrico de La Habana es un complejo con 62 hectáreas y capacidad para unas 2500 camas que fue instituido hacia 1857 en terrenos pertenecientes a Don José Mazorra.

Foto: AFP

#InCubaToo

Cuba necesitaría no solo un #MeToo, necesitaría una verdadera, arrasadora revolución de mujeres que comience por convencer a las propias mujeres de que no tienen que aguantar lo que ningún hombre aguantaría…

Edel Rodríguez / Foto: Deborah Feingold

El hombre que dibuja a Donald Trump

La obra de Edel Rodríguez, la cual comprende una vasta iconografía que va desde el Che Guevara con audífonos de iPhone hasta Mao Zedong o Muamar el Gadafi derritiéndose tras su muerte, ha sido expuesta en ciudades como Los Ángeles, Nueva York, Filadelfia, Dallas, Toronto o Madrid, y sus pinturas son habituales en las portadas de medios como TIME, Newsweek, The New Yorker o The New York Times.

La tristeza de Pete Rose

Ninguna evidencia demostró que Pete Rose apostó en contra de su equipo mientras dirigía los Rojos de Cincinnati, pero ningún comisionado ha aceptado hasta el presente su regreso al béisbol. El viejo Pete Rose firma autógrafos por 40 o 50 dólares y en algunos escribe: “Yo aposté”.

Foto: Cinemateca del Caribe

Juan Padrón, el prócer

Algunos de sus villanos se han basado en gente que le cae mal, es una manera de librarse de sus rencores. En su casa verde recibe a desconocidos que se dicen fans de su obra. Y no se jubila, no para de trabajar, dibujando o escribiendo.

Foto: pinterest.co.kr

Nota al Censor: ¿Por qué no puede leerse El Estornudo en Cuba?

Hay desde antes muchos otros sitios de prensa bloqueados en la isla, como 14ymedio, Diario de Cuba, CiberCuba o Café Fuerte. Pero no podemos incorporar la censura. A pesar de que ese es ya el estado natural de las cosas, debemos seguir recordando que la censura es arbitraria y forzosa, la privación del derecho básico de hablar y existir.

Foto: Claudia Barrientos

Siete historias de amor fracasadas

Cuando los quince me alcanzaron sin haber tenido novio, me volví sospechosa de ser homosexual. A la inseguridad que me generaba el hecho de no haber tenido novio se le sumó entonces algo peor: vergüenza.

Apoteosis de la censura

Cuba tiene una feroz habilidad para deshacer cualquier amenaza a su grotesca normalidad, transforma todo aquello que podría ser historia en anécdota. Pasan cosas, pero al final, no pasa nada.

El dorso de las profecías

Yo soy cubano nacionalizado en los Estados Unidos, lo que se dice cubano guion americano, pero en realidad es ahí donde yo vivo, sobre el guion, porque ambos países me son necesarios, claro, pero aun así no creo pertenecer del todo a ninguno.

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