Street Life. Chicos urbanos/Leysis Quesada. Sin título, 2016.

El juego constituye uno de los primeros ámbitos o modos de socialización en que el hombre se descubre a sí mismo y a los otros; comienza así a aprehender la realidad. Seguirá reglas, tomará decisiones y solucionará problemas; establecerá vínculos afectivos y racionales con sus semejantes y con el mundo.

Algunas fuentes han advertido sobre la decadencia en las sociedades contemporánea de los llamados juegos tradicionales al aire libre, tras la irrupción de los videojuegos y las seductoras interfaces digitales. Según el artículo “El descenso del juego y el aumento de la psicopatología”, aparecido en la American Journal of Play: “En los últimos 50 años el juego libre con otros niños se ha visto reducido de forma significativa mientras que los casos de ansiedad, depresión o sentimientos de indefensión han aumentado entre niños, adolescentes y adultos jóvenes. Los niños a lo largo de la historia y de las diferentes culturas han adquirido las aptitudes necesarias para la vida adulta a través del juego en la infancia, explorando y jugando libremente. Por tradición el juego ha sido la esencia de la infancia”.

Street Life. Chicos urbanos/Arien Chang. Sin título. Serie Secuela, 2013.

Tampoco es preciso que seamos apocalípticos. En cualquier caso, el viernes 11 de este mes se inauguró en la Fototeca de Cuba la muestra “Street life. Chicos urbanos”, que coloca el foco justamente en esta temática.

  • Street Life. Chicos urbanos/Juan Carlos Alom. Misael, 2015.

Es esta una exposición que tiene como tema central los niños (compréndanse también las niñas) y adolescentes en la vida urbana de la Cuba de los últimos años. Una tajada breve y pulsante de un tópico complejo: la dinámica de los chicos en la calle, en un contexto (…) que enarbola discursos de fe en las nuevas generaciones.

(…) Nombres jóvenes son invitados a dialogar con los que ya han fundado carrera. Una forma de impulsar la fotografía documental en la isla y de hacer ver caminos probables de un tópico no agotado. Un proyecto que no apuesta por el facilismo, ni por los extremos que se abrazan (la decadencia absoluta o la felicidad aparente). Es un work in progress curatorial que abre y evade el lugar común de una temática común.

Firmas e imágenes no se asumen del modo tradicional en esta muestra: no se encuentran aquí pioneritos alegres saludando a cámara, niños mestizos sentados a la puerta de una ciudadela, niños descalzos jugando en atractivas esquinas ruinosas, como tampoco hay parques bien compuestos, ni enaltecidas atmósferas simuladas.

  • Street Life. Chicos urbanos/Arien Chang. Sin título. Serie Secuela, 2013.

Distingue a este grupo la captura de actitudes poco complacientes, los retratos frontales donde predomina el reto y la sutil complicidad, el foto-documentalismo comprometido, el lenguaje realista y audaz.

En las imágenes, como en la realidad, en las calles, chicos de esta nueva generación: patinadores, irreverentes, fumadores, enajenados, suburbanos, boxeadores, “mataperros”… aquellos que intentan apoyar la exigua economía familiar. (…) Creatividad, inventiva, sueños, ¿utopías? (palabra muy ancha para tan corta edad), deseos y juego, mucho juego, con lo que simplemente está al alcance.

(Versión del texto de Grethel Morell, curadora de “Street life. Chicos urbanos”).