Yordan Álvarez

Yordan Álvarez / Foto: Soy Nueva Prensa Digital-Twitter

Cuando se multiplicaron los rumores sobre una «demanda» contra Yordan Álvarez*, en un tribunal de la República Dominicana, intenté encontrar documentación sobre el hecho. Parecía otra historia de las muchas vividas por peloteros cubanos que firman con organizaciones de Grandes Ligas desde Quisqueya, México, Venezuela o Costa Rica.

Lo extraño era que la reputación de Álvarez corría peligro precisamente cuando empezaba a romper con el madero la Gran Carpa, bastante después de su firma en 2016 con Los Ángeles Dodgers.

Esto incluso hubiera podido afectarle en su juego diario con los Houston Astros; aunque ya hemos visto la foto final de su campaña en 2019.

Pero hagamos la pregunta que corresponde: ¿No les parece sospechoso que aflore un requerimiento financiero contra Álvarez a tres años de su primer contrato, justo la temporada en que sería elegido Novato del Año de la Liga Americana?

A finales de octubre último contacté, vía WhatsApp, con el abogado Juan de Lemos, quien confirmó la existencia de un procedimiento, a nombre del inversionista dominicano Manuel Azcona, contra Yordan Álvarez. De Lemos y Azcona se conocen desde hace muchos años y han realizado múltiples negocios juntos.

Azcona, de 55 años —y por más de dos décadas años en el negocio de la firma de peloteros cubanos, incluida la compra-venta de porcentajes de sus contratos—, representó a los tuneros Yordan Álvarez y Eddy Julio Martínez a partir de abril de 2015, cuando ambos atletas dejaron la mayor de las Antillas para buscar un contrato profesional.

 «En definitiva, sí se va a proceder con esa demanda pues el pelotero no cumplió con sus compromisos», me dijo De Lemos en referencia a Álvarez. Según corroboró el letrado, el plan consistiría en buscar una decisión a favor del demandante y homologarla en algún tribunal de los Estados Unidos.

De Lemos posee igualmente una larga experiencia con talentos cubanos que intentan probar suerte desde República Dominicana. De acuerdo con varios peloteros que salieron de Cuba hace más de una década, De Lemos invirtió —junto a un compatriota suyo de nombre Tomás Collado— en beisbolistas cubanos como Juan Carlos Moreno, Félix Pérez y William Arcaya.

«El contrato [con Álvarez] tiene establecida varias cláusulas penales en caso de incumplimiento que conllevan una fuerte suma de dinero», aseguró De Lemos mientras se jugaba la pasada Serie Mundial. «Nunca pagó al Sr. Azcona», insistió. «Al Sr. Azcona no le ha dado ni un centavo».

Días después de este intercambio por WhatsApp intenté retomar la conversación con De Lemos, pero este se limitó a decir que ya había hablado suficiente…

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Lo que sí ocurrió el verano pasado fue lo siguiente. El 26 de junio del 2019, Manuel Azcona tramitó ante notario público en República Dominicana un procedimiento de «embargo retentivo» en el Banco BHD León (sí, el mismo banco que aparecía en la publicidad detrás de home durante la pasada Serie Mundial); lo que no es otra cosa que la exigencia de una enorme cantidad de dinero a Yordan Álvarez en virtud de un supuesto incumplimiento de contrato.

El prospecto cubano conectó un cuadrangular el mismo día de su debut, 9 de junio de 2019, ante el lanzador derecho Dylan Bundy, de los Orioles de Baltimore. En cuestión de un mes Álvarez contaba con una larga hoja de récords para jugadores menores de 21 años. Comenzaron a apodarle «Air Yordan» y la historia de aquel cambio entre Dodgers y Astros (por el relevista Josh Fields) se convirtió en motivo de burla contra Los Ángeles en redes sociales.

Según el portal estadístico Elías Sport Bureau, Álvarez se proclamó como el cuarto beisbolista de la era moderna (desde 1900) en batear seis jonrones en sus primeros 11 juegos de Grandes Ligas. Para el 10 de agosto, Álvarez era el primer novato de los Astros de Houston con tres cuadrangulares en un partido, y el segundo beisbolista en las últimas 100 temporadas que archivaba 50 impulsadas en 45 juegos o menos, aventajando incluso al gran Joe DiMaggio (50 impulsadas en 46 juegos en 1936). 

Mientras se daba curso al «embargo retentivo», Álvarez hacía méritos para ser nombrado Novato del Mes de Junio. Algo que repitió en los dos meses siguientes. Al final de la temporada se convertiría en el Novato del Año de la Liga Americana de manera unánime: en junio compiló 317 AVE, 7 HR, 21 RBI; en julio: 333 AVE, 5 HR, 15 RBI; en Agosto: 309 AVE, 9 HR, 26 RBI, y en septiembre: 288 AVE, 5 HR y 16 RBI.

De cualquier manera, su abogado, el dominicano Oscar Batista, cree que toda esta cuestión legal sí pudo afectar en alguna medida el rendimiento deportivo del gigante de 6.5 de estatura y 225 libras de peso.

La defensa de Álvarez —dirigida por Batista— contraatacó interponiendo una demanda (1 de julio) con pruebas que refieren el pago de la deuda a un «Cesionario Parcial»: el empresario Pablo Eulogio Cruz García, según consta en los documentos legales.

En su momento —de acuerdo con la explicación del letrado Batista—, Cruz García habría prestado dinero a Azcona para invertir, y este a su vez lo incluyó en un acuerdo tripartito con Álvarez, una suerte de garantía para que el pelotero cubano pagara automáticamente al empresario una vez alcanzado su primer contrato profesional.

Finalmente, el Juzgado del Distrito Judicial de Santiago de los Caballeros se decantó en favor de Álvarez (expediente número 05-14-2019-ECIV-00317, ordenanza dada y firmada el 16 de julio de 2019), tras comprobar que sí procedió al pago de los porcentajes acordados.

«Yo no he puesto ninguna demanda a Yordan. Estoy esperando dentro de un año, dos o tres, para tratar de que no sentemos amigablemente sin tener que poner demanda en esto», aclaró luego Azcona, vía WhatsApp mediante un intermediario.

En tanto, la defensa de Álvarez describió la estrategia del inversionista: «Ha querido someter en un estado de zozobra o de presión o de chantaje a ver si Yordan accede».

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Cuando en 2015 Yordan Álvarez abandonó Cuba para trasladarse a la República Dominicana, lo hizo acompañado de sus padres, Agustín Eduardo Álvarez y Mailyn Cadogan. El entonces prospecto de 17 años venía de debutar en la Serie Nacional de Cuba con solo 16 años, algo que antes habían logrado pocos, Omar Linares, José Abreu, Dayán Viciedo, Adrián Morejón. Todos con la excepción del primero llegaron a Grandes Ligas.

En un primer momento Álvarez —representado actualmente por Magnus Sport, agencia que lidera el cantante Marc Anthony y que maneja peloteros cubanos como los hermanos Gurriel, los hermanos Mesa y Aroldis Chapman— no fue un prospecto tan deseado por los scouts. Por entonces, el hombre que corría con los gastos era Manuel Azcona.

En el acuerdo de representación firmado el 14 de abril de 2015 por Álvarez y Azcona, ante un notario público de Santiago de los Caballeros de nombre Juan Carlos Ortiz, el primero se comprometía a pagar el 30 por ciento de su contrato profesional: 24 por ciento a Manuel Azcona y el seis por ciento a Aldo Marrero, su entrenador.

Marrero —quien posee una academia en Santiago de los Caballeros donde se examinan ante scouts de Grandes Ligas muchos jóvenes de diversas nacionalidades— declinó hacer declaraciones para esta historia. 

Ya he dicho que Álvarez estuvo acompañado en su aventura dominicana por otro prospecto de Las Tunas, Eddy Julio Martínez, quien salió de Cuba el 20 de noviembre de 2014 junto a su padrino y al padre de Álvarez. El mismo inversionista, Azcona; el mismo entrenador, Marrero; el mismo contrato de representación.

«Vivíamos relativamente cerca», comenta Martínez, quien firmó en 2016, como uno de los mejores prospectos internacionales de su clase, por un bono de tres millones de dólares con los Cubs de Chicago.

De acuerdo con Martínez, fueron bien tratados en República Dominicana; sobre todo, por parte de Marrero: «nos trató como entrenador, familia y amigo», dice.

Martínez asegura que en cuanto recibió el depósito de su primer bono profesional, él pagó el dinero convenido con Azcona y Marrero.

El fornido jardinero de 24 años fue seleccionado como el prospecto número 97 del portal Baseball Prospectus y vio acción durante 2019 en la Southern League de Doble-A con la sucursal de Tennessee Smokies. Todavía no es una estrella de Grandes Ligas ni mucho menos; habrá que ver qué ocurre si en definitiva da el salto al mejor béisbol del mundo.

«Siempre en este negocio hay personas que quieren más dinero y van a hacer todo lo posible por sacártelo. Solo deseo que todo esto no influya en la carrera de Yordan», dice. «Por mi parte, cuando llegue a las Grandes Ligas [sonríe], con toda la humildad, espero que no se me presente esta situación. Pero si se presenta tengo testigo y copia de mi contrato».

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Yordan Álvarez firmó en 2016 con Los Ángeles Dodgers por un bono de dos millones de dólares, y a continuación no solo pagó los 480 mil dólares adeudados al «Cesionario Parcial», sino que además prestó 100 mil dólares al propio Manuel Azcona, sostiene Batista.

Esto, explica el abogado, porque Azcona ya por entonces amenazaba con un embargo.

 «Aquella vez Yordan accedió a pagarle porque no le daba tiempo presentarse a la Justicia, porque tenía que incorporarse a la organización en los Estados Unidos», argumenta Batista, quien del mismo modo asegura que el inversionista nunca ha devuelto ese préstamo.

Según Batista, el préstamo se efectuó en la misma semana que Álvarez pagó al empresario Cruz García los 480 mil dólares correspondientes a la representación de Azcona.

«No conforme con el pago de los 480 mil, que tenemos recibo depositado en el tribunal y por eso el tribunal rechazó el embargo, entonces le prestó 100 mil dólares, y no pagó nunca», insiste Batista.

Por su parte, el inversionista arguye: «No hay un recibo que diga que él pago». Y añade: «A mí hay que enseñarme una prueba del banco donde Yordan me pagó un centavo a mí».

Sostiene Azcona que en el contrato de representación con Yordan Álvarez decía que el beisbolista no podía firmar ningún contrato con ningún equipo del mundo sin conocimiento, por escrito, suyo: «Él también tiene que darme detalles de cada paso que dé, y él nunca lo ha hecho».

Tras el levantamiento del embargo ejecutado en el verano de 2019, Azcona se encuentra a la espera de que Yordan Álvarez firme un nuevo contrato… para entonces sentarse ambos «amigablemente». «Si él no cede entonces yo actúo, porque yo sí tengo la razón», dice.

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Manuel Azcona fue lanzador de Ligas Menores entre 1981 y 1984, según el portal Baseball-Reference. Dejó marca de 0-2, 9.68 durante cuatro temporadas en las organizaciones de Pittsburgh Pirates y Montreal Expos. Nunca pasó del nivel Clase-A. En 1983, informa Winterballdata.com, el zurdo tiró una entrada con las Águilas Cibaeñas, equipo histórico del béisbol invernal en República Dominicana. No toleró carreras, permitió un hit, sin ponches ni boletos.

Lo que fue una carrera discreta como beisbolista se potenció a inicios de este siglo como manejador de peloteros. Azcona ha producido bastante dinero, y ha hecho firmar a varios cubanos con organizaciones de Grandes Ligas. Uno de ellos, Juan Miranda, quien en diciembre de 2006 pactó con los Yankees de New York por cuatro años y dos millones de dólares.

Pero, evidentemente, no toda su carrera ha sido feliz. Purgó unos 10 meses de prisión en Cuba a mediados de los 2000, acusado de tráfico ilegal de peloteros. En el libro Baseball Cop: The Dark Side of America´s National Pastime, del ex investigador de MLB Eddie Domínguez, se describe al personaje: «También encontré que Azcona es una serpiente, aunque interesante».

Según varias fuentes, Azcona ha pasado por varios momentos de crisis económica, los cuales han tenido que ver con sus altos estándares de consumo.

«El nivel de vida es alto», me dice Juan Carlos Moreno, campocorto que salió de Cuba gracias a Azcona en julio de 2008. «Le gusta los buenos apartamentos, los buenos carros, las buenas discotecas».

Azcona supo hacer negocios con el futuro de Moreno, quien fuera torpedero de reemplazo del equipo Cuba en el I Clásico Mundial de Béisbol en 2006.

El pelotero tenía 32 años cuando se fue en una embarcación hacia México. Una vez en República Dominicana, Azcona vendió su contrato a Juan de Lemos y Tomás Collado. Estos alteraron la edad Moreno y de otros nueve peloteros que se encontraban en aquel país.

Moreno les advirtió que, al menos en su caso, no lo hicieran pues estaba en los registros del Clásico Mundial y la verdad saldría a la luz. Aun así, De Lemos y Collado rebajaron un año la edad de Moreno, lo cual fue descubierto por MLB. El jugador fue entonces vetado para la agencia libre.

Hoy, Moreno se dedica a entrenar jóvenes en Santiago de los Caballeros; lleva 11 años en una especie de limbo, sin ver a su familia en Cuba.

«Hace como cuatro años atrás me encontré con Azcona y me dijo que si quería que trabajara para él entrenando los muchachos que él traía de Cuba, pero no acepté», cuenta Moreno.

¿Por qué? «Porque no quiero estar involucrado con él, porque me enteré que no pagaba bien a sus trabajadores y porque no quería problemas con mi entrada a Cuba».

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No pude obtener el testimonio del empresario Cruz García para este reporte. No obstante, según la web Caribbean Digital Net, es parte de la empresa Crumera Global Import, que firmó en septiembre pasado un acuerdo para el lanzamiento de lubricantes sintéticos.

El abogado Oscar Batista resume la estratagema de Manuel Azcona en su intento por sacar ventaja de un supuesto lado ciego en el negocio. «Tres años después, al estar en la quiebra, quiere usar como subterfugio jurídico el hecho de que no fue él [sino el «Cesionario Parcial»] quien firmó los volantes de descargo».

En la selva dominicana de los inversionistas y los contratos de agentes libres no son raros los casos parecidos al de Yordan Álvarez. Dada la falta de control sobre este asunto por parte de Major League Baseball, muchos peloteros continuarán pasando por los tribunales. Algunos pagan en tiempo; otros no lo hacen y son demandados. A veces los inversionistas quieren que los atletas paguen doble o triple… Una falla inocultable en el negocio multimillonario del béisbol estadounidense.

*Yordan Álvarez declinó hacer comentarios.