Darío Fresco. Financial District.

El distrito financiero de Toronto es otro nodo frenético de la globalización. Valores cambiarios, activos comerciales, cotizaciones y pronósticos, alzas y bajas, infinitesimales golpes de suerte, la adrenalina del éxito y la bancarrota… Aquí se habla la lingua franca y binaria de las redes y los flujos contemporáneos; aquí, como en Nueva York, Londres o Hong Kong, se codifican y decodifican los destinos de millones de personas; se filtra y se bombea la sangre abstracta del mundo moderno.

Pero también está la estocástica de los rostros y los gestos. El ademán del yuppie global; la mirada del genio o del becario paquistaní; el hombre tendido, oculto, inerme en la encrucijada.

Darío Fresco. Financial District.

Darío Fresco es el tipo de la cámara. Cubano emigrado y obrero de la construcción en Canadá, saca partido de su extrañamiento para exponer el alma huraña, compleja bajo la sobriedad ejecutiva y los diseños racionalistas del Financial District  de Toronto.

¿Stress, ansiedad, incertidumbre, culpa, beatitud, terca diligencia, milimétrica eficacia, afectación, mesura, vanidad? ¿Qué vienen a decirnos estos semblantes, estas poses, estos seres humanos en trance?

Darío Fresco. Financial District.

Fresco ha realizado otras series como China Town, Public Parties, Dundas & Yonge o El viaje. Sobre su obra, la curadora Maylin Pérez Parrado ha escrito: «es un fotógrafo que expone gran parte de su discurso en la expresión de la imagen más que en su concepción formal. (…) Los sujetos son fotografiados en su espacio, la rutina, el “accidente” de ser descubiertos, y se muestra sigilosamente el paisaje (…)».

  • Darío Fresco. Financial District.

«Los rostros se vislumbran entre la casualidad y la causalidad. Fotografías que transitan por lo documental (influencia del fotoperiodismo) y lo experimental mediante personajes que se descubren entre la actitud, la gestualidad, la anécdota y la expresión. El gesto como acción que vuelve a la elocuencia del silencio o del grito», agrega Pérez Parrado.

(Fotos cortesía de Darío Fresco).