Julio’s House: Nostalgia de un tío extraño

Orestes González (La Habana, 1956) retrata en Julio´s House el glamuroso fantasma de su tío Julio Santana, antiguo mago, animador y guía turístico en un crucero que surcaba el Estrecho de la Florida entre Miami y La Habana antes de 1959.

En este ensayo fotográfico González escudriña la intimidad de ese pariente fallecido a quien, después de todo, no conocía tan bien… El tío Julio, habitante del pequeño esplendor que supo erigirse en su modesta casa de Miami.

No se trataba entonces de una persona superficial sino de alguien que, por ejemplo, se empeñó en ayudar a otros familiares que habían quedado en Cuba y que buscaban emigrar también a Estados Unidos.

Las fotos muestran espacios íntimos que semejan escenografías teatrales. ¿Un mago viviendo dentro de su propia galera? González ha afirmado que uno de sus objetivos con este trabajo era socavar los estereotipos sobre el hombre gay con los cuales creció su generación.

Una reseña de Julio´s House (Kris Graves Projects (+KGP), 2017), el volumen que recoge estas y otras instantáneas, y que ofrece una detallada contextualización de las mismas, sostiene que el proyecto de González gravita en torno a una pregunta central: «¿Cómo habría sido su vida si él [Orestes González] hubiera experimentado su familia de una manera diferente, y cómo esa diferencia habría impactado su propia vida como hombre abiertamente gay?»

Por otro lado, el tío Julio resulta en buena medida un extraño cuya extrañeza, tras la muerte, ya es para siempre inexpugnable. Es esa otra nostalgia que rezuma esta serie: no exactamente la nostalgia de lo conocido y lo recordado, sino la nostalgia como intuición del pasado, como interrogación retrospectiva. El autor esboza esa pérdida, todavía más absoluta, si cabe.

En los hechos nunca llegó a existir verdadera cercanía, convivencia, entre tío y sobrino. De modo que el acto fotográfico define aquí un tipo de recordación familiar casi arqueológica, que se dispara como reconstrucción o especulación a partir de las cosas enfocadas, inventariadas. Estos son los efectos personales, el mobiliario, los adornos, las lecturas, los retratos del tío Julio, y habrá que imaginar entonces el tempo y los matices de su más o menos secreta vida de noble o de showman dentro de estas paredes decoradas.

González examina y aguza la paleta de colores elegida por el tío Julio para su vivienda, y a la vez —queriéndolo o no— pone en solfa el kitsch historicista, la inconstancia rococó de los ambientes. Pero es evidente que ello en todo caso otorga profundidad al personaje ausente.

Es, sin embargo, la alternancia de esos viejos retratos en sepia re-fotografiados —donde aparecen Julio y otras personas; documentos expeditos de la memoria— el elemento que individualiza definitivamente el relato y que otorga su coherencia última a la serie.

Lo que certificamos con nuestra mirada son las pruebas materiales más íntimas de una vida; el rastro consistente y acicalado de un hombre y su mundo único, intraducible.

Julio´s House ha sido expuesto en Fredric Snitzer Gallery, Wynwood, Miami (2018); SF Camerawork Gallery, San Francisco (2019), y Fábrica de Arte Cubano, La Habana (2020).

Orestes González es un arquitecto (de formación) y fotógrafo radicado en Nueva York. Piezas de su autoría se incluyen en las colecciones de Pérez Art Museum, Miami; el MoMA, NY; el Metropolitan Museum of Art, NY; The Center for Photography at Woodstock; The Architectural League of New York; Duke University, y la Queens Library, NY.

(Fotografías autorizadas por Orestes González).

Newsletter

Recibe en tu correo nuestro boletín quincenal.

Te puede interesar

¿Qué es ser opositor en materia económica?

Hacer propuestas cuyos requerimientos materiales son inespecíficos es dar margen a que el castrismo las aplique con lo que tiene y actúe como reformador; es ser el asesor técnico en la sombra.

Luis Manuel Otero, habla, que tú siempre has hablado

Luego de cinco años de prisión política en una...

Hay que imaginar a un Díaz-Canel feliz

No hay tal lugar. Francisco de Quevedo Díaz-Canel no se puede...

La isla de los calderos vacíos dejó de esperar 

Las masivas protestas del 11 de julio de 2021 demostraron que el miedo podía romperse. Las que hoy recorren Cuba demuestran que esa lección sobrevivió a la represión.

A un mes de los terremotos en Venezuela: «¡Éramos muchos y...

La tarde del 24 de junio de 2026 dos sismos consecutivos impactaron la zona norte-costera de Venezuela. El fenómeno natural produjo una catástrofe sin precedentes. En el transcurso de este mes, las cifras no han hecho más que acrecentarse; según el gobierno de Delcy Rodríguez, se cuentan cinco mil 546 fallecidos y 16 mil 740 heridos. En campamentos temporales se han refugiado unos 23 mil damnificados. Según ese parte oficial, 17 mil 907 personas perdieron sus viviendas.

Apoya nuestro trabajo

El Estornudo es una revista digital independiente realizada desde Cuba y desde fuera de Cuba. Y es, además, una asociación civil no lucrativa cuyo fin es narrar y pensar —desde los más altos estándares profesionales y una completa independencia intelectual— la realidad de la isla y el hemisferio. Nuestro staff está empeñado en entregar cada día las mejores piezas textuales, fotográficas y audiovisuales, y en establecer un diálogo amplio y complejo con el acontecer. El acceso a todos nuestros contenidos es abierto y gratuito. Agradecemos cualquier forma de apoyo desinteresado a nuestro crecimiento presente y futuro.
Puedes contribuir a la revista aquí.
Si tienes críticas y/o sugerencias, escríbenos al correo: revistaelestornudo@gmail.com

El Estornudo
El Estornudo
Revista independiente de periodismo narrativo, hecha desde dentro de Cuba, desde fuera de Cuba y, de paso, sobre Cuba.

Artículos relacionados

La ruta de la ayuda humanitaria a Cuba

Cuba afronta, quizá, la crisis económica y energética más...

El abrazo y la furia

Estaba emocionada, el abrazo fue como un imán. Imprevisible....

La religiosidad del lenguaje revolucionario

Durante muchos años, el periodista y profesor de religiones...

La Copa, pibe. La Copa

Argentina perdió la final del Mundial de Futbol 2026. En el Obelisco, entre abrazos, lágrimas y canciones, miles de argentinos demostraron que el fútbol nunca fue solamente eso... fútbol.

2 COMENTARIOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí