Orlando Ortega, vallista de origen cubano que obtuvo la nacionalidad española en el verano de  2015 ha despertado el fuego de morteros. Un nutrido batallón de artillería se inflama por estos días contra el subcampeón olímpico de Río 2016. ¿Su pecado? Pasar de largo ante el ofrecimiento de una bandera cubana después de la final, cuando él –según sus propias palabras– buscaba la de España para festejar el subtítulo.

Ese gesto –personal donde los haya– ha desatado la ofensiva. Una ofensiva que por momentos tiene ribetes de rabia ultramambisa. Ortega es atacado por una supuesta afrenta a la bandera –que es en realidad, la afrenta a la interpretación cooperativizada que muchos tienen y quieren imponer de ella–. Orlando es atacado por romper a golpe de decisión individual el protocolo dictado y exigido por un pacto colectivo. En consecuencia, y como si no tuviera suficiente con las diez vallas que en cada carrera tiene por delante, con las miles que le colocaron para impedir su llegada a Río, Ortega tuvo que enfrentar –y enfrenta– el absurdo de una oncena valla.

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Sanción y salida de Cuba

En junio de 2013, Orlando Ortega, sexto lugar en la olimpiada de Londres 2012 cuando aún competía por Cuba, es sancionado por la Federación Cubana de Atletismo (FCA) debido a su negativa de participar en el World Challenge de Moscú. Hasta hoy, ni la federación ni el atleta han revelado los motivos de aquella negativa. Los problemas con Orlando Ortega tienen antecedente en el (mal)trato que en 2012 recibió Dayron Robles, campeón olímpico y as de las vallas cubanas. Orlando está allí y observa todo. Dayron es su amigo y guía.

La sanción de seis meses impediría la participación de Ortega en el Campeonato Mundial  de Rusia, a celebrarse en agosto de ese año. A última hora (22 de julio) la FCA levanta el castigo pero el poco tiempo de preparación pasa factura al vallista. Ortega, que tenía un 13.08 como su mejor marca del año, no pasa de la ronda eliminatoria, registrando un crono de 13,69. Días después la FCA informa de su deserción. Fiel a su estilo, la Federación y el aparato comunicativo del estado cubano excomulgan al vallista.

España y la espera

Después de su deserción Ortega llega a España vía Onteniente. Comienza entonces una larga batalla por conseguir la nacionalización y sobre todo por el sueño de volver a las pistas, especialmente a las olímpicas. La federación cubana hace de todo para impedirlo, la española –claro está– de todo para lograrlo. En julio de 2015, Ortega junto al gimnasta guineano Thierno Boubacar y su compatriota Javier Sotomayor, ícono del atletismo cubano, recordista del mundo y Premio Príncipe de Asturias, reciben la nacionalidad española, concedida mediante carta de naturaleza. Hasta llegar a Río 2016, Orlando repetirá en cada entrevista o declaración que quiere dar algo grande a España por la oportunidad que le ha dado de volver y competir al mayor nivel.

Río, la final y la oncena valla

Es 29 de Julio de 2016, Orlando Ortega que ya posee el record nacional español, cumple 25 años. Falta una semana para la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Río 2016 y aún no sabe si podrá competir. Tres años de duro entrenamiento, de lucha contra las vallas burocráticas y contra las maniobras que se ejecutan para impedir su regreso olímpico, están al límite de frustrarse. Tres años, una semana.

Finalmente la IAAF y el COI otorgan el permiso. Orlando clasifica para la final, la corre y termina segundo. Es la primera medalla del atletismo español desde Atenas 2004. Pasa la décima valla, deja atrás la meta y continúa su carrera en busca de la bandera de España. De la delegación y país que ahora defiende. De camino alguien le ofrece la cubana. Él sigue de largo. Comienza allí el absurdo de la oncena valla.

Excubano

Ortega encuentra la bandera española. Se seca las lágrimas con ella –que no es limpiarse la nariz, como algunos han sugerido–, mientras es entrevistado. Recuerda la dureza de los últimos tres años, la extrema tensión antes de los Juegos. Dedica su triunfo a su familia en Cuba y Estados Unidos. Y sobre todo a su país adoptivo. Se desata un debate –ofensiva– nacionalista que tiene ápice en el calificativo de excubano que Randy Alonso, conductor de la Mesa Redonda y director del sitio digital Cubadebate –columna vertebral de la política comunicativa del estado cubano–, utiliza en la televisión nacional para referirse a Orlando.

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La discusión en torno al gesto del vallista  cubano-español podría resultar superficial. Y hasta cierto punto lo es. No así, el análisis de las razones que subyacen bajo esta reacción que su gesto ha provocado. Sobre todo las de hipersensibilidad. Razones que van desde la falta de reconocimiento a la libertad individual de Ortega o de cualquier otro para definir si quiere ser, y en qué forma, cubano. Por la necesidad de estar definiendo continuamente lo cubano. Que pasan  por el cooperativismo –forzado– para construir las formulaciones de país, patria y del significado de los símbolos. Razones que conducen a extremos en los que ciertos individuos o instituciones se sienten con la facultad de expropiar la condición de cubano basado en arbitrarios criterios de Estado. Irónicamente muchos de los que hoy reclaman a Ortega no quieren ser asociados con esos criterios –la arbitrariedad como patrimonio del estado– y sin embargo los han aplicado como el más ordinario de los neopavonistas gubernamentales.

Hay una diferencia crítica entre aspirar que Ortega tuviera un gesto a la bandera y condenarlo –con penas de intensidad variable– por no haberlo hecho. Yo, aldeano de su antigua aldea, habría admirado un guiño al símbolo. Yo, aldeano de su antigua aldea, no me siento con el derecho de apredrearlo por no hacerlo.

Resulta interesante esta situación. Se produce en medio de continuas invocaciones al fortalecimiento de la pluralidad de voces y criterios en torno a Cuba. Y sin embargo ¿no es la crítica al gesto de Ortega la prueba de que nuestros llamados tienen también perímetros de exclusión? Si no te detienes ante la bandera, si no la besas y reverencias como yo lo haría –en realidad es como yo quería que lo hicieras– le faltas a lo cubano. La inclusión por la que abogo, lo que es y no propio de un cubano, tiene límites en mí.

Lamentable convergencia con el sistema de medidas aplicado en múltiples ocasiones por el Estado. Ese al que permanente le reclamamos amplitudes e inclusiones. Muchas veces me pregunto si a fuerza de que nos definieran conceptos tan sensibles como país, patria, y dignidad, hemos terminado por sucumbir a la tentación de imponérselos a otros.

Nada (me) indica que Ortega, en su gesto, sea menos cubano que yo. Nada me indica que yo lo sea menos que usted. Repito, ¿quién es la referencia? Si superáramos esta distopía de magnificar los simbolismos podríamos detectar en su ratificado cariño a Artemisa, en la dedicatoria del subtítulo a hermanos, madre y abuela en Estados Unidos –nosotros también lo habríamos hecho– la reverencia a su patria, a su país. Incomodarnos porque sus fronteras nos dejan fuera es un derecho respetable. Maldecirlo, invocar a los dioses para que lo castiguen con futuras derrotas es una actitud indigna. Si así va a funcionar el cubanísimo país que los críticos de Orlando quieren crear,  pues a mí también –aunque no haya rechazado la bandera– me habrán dejado fuera.

Hay quienes sugieren que el gesto del vallista fue estudiado. Una protesta pseudo encriptada contra el gobierno y la federación de atletismo cubana por su proceder desde 2013. Acto seguido lo condenan por no separar autoridades y pueblo. No me voy a extender. Leo estas teorías conspirativas y puedo imaginarme a Ortega quitándole horas a su entrenamiento con las vallas y consagrado al estudio de la semiótica. Puedo hasta culpar a esas horas por el subcampeonato olímpico. Sólo que no. A Orlando Ortega, ciudadano español, ya le han preguntado decenas de veces sobre los acontecimientos que llevaron a su salida de Cuba. Lo más cerca de una protesta o mensaje político que dejó en todo este tiempo fue, “yo no sé nada de política, yo solo quiero competir al mejor nivel”. Oportunidades ha tenido de sobra para atacar a las autoridades deportivas, y no lo ha hecho.

Hay otro nivel en este análisis que no voy a discutir por hipotético –y extremo. ¿Y si Orlando Ortega ya no quiere ser más identificado como cubano? Si fuera ese el caso, ¿es esa razón para desear que se quiebren sus piernas? ¿Ese deseo sí sería expresión de lo cubano?

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El “excubano” usado en la Mesa Redonda sería anécdota si no fuera porque es expresión de una sistemática política de estado. Se equivocan los que piensan que esta inflamación ante el calificativo es un ajuste de cuentas al periodista. Si las autoridades nacionales no hubiesen tratado a su emigración como excubanos durante tantos años, el término habría pasado como un desafortunado gazapo.

Pero el “excubano” de Randy Alonso no está solo. Es más, no es suyo. Está en la historia reciente. En la ausencia de la palabra emigración en el documento de Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano, que hoy se discute por toda la isla, y en los discursos de los principales dirigentes del país cuando se habla del futuro de Cuba. En la ausencia de programas gubernamentales para favorecer puentes con una diáspora que se estima sea superior a los dos millones de cubanos. Está, por demás, en el limitado o casi nulo reconocimiento del aporte de la emigración a la economía nacional. Eso a pesar de haberle aportado al país 3.354 millones de dólares en 2015 por concepto de remesas, según datos de The Havana Consulting Group. Está en el delay de varios días con que apareció en la prensa cubana la noticia de la crisis migratoria provocada por 8000 cubanos en la frontera de Costa Rica.

“Excubano” no es un término accidental. Más que un gazapo ha sido una práctica de estado que este episodio ha vuelto a desempolvar.

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Orlando Ortega, vallista cubano nacionalizado español luce hoy un subcampeonato olímpico. Es una medalla binacional que fue celebrada bajo los colores con que fue obtenida. Yo no puedo celebrarla como mía, aunque siento como mía su pérdida en mi medallero. En cambio, haciendo uso de mi derecho a que no me cooperativicen los símbolos y las sensaciones aplaudo a Ortega. Por su origen. Por su profesionalismo. Por su calidad. Y sobre todo por haber respetado su visión personal cuando después de los 110 metros alguien –que es en realidad muchos– lo haya puesto ante el absurdo de la oncena valla.

 

62 Comentarios

  1. Excelente texto, gracias por aclarar tantas cosas que no sabía. Esa medalla es de España y como cubano con sangre español me siento feliz por ella, por Ortega y por todos los cubanos de dentro y de fuera. Abrazos

    • A mi me hubiese gustado que besara su bandera, no lo critico , para mi tan cubano como todos los q nacimos alla y la medalla para Espana bien gana, q pa eso confiaron en el

    • Que tontería más absurda este artículo. Medio mundo muriendo en guerras y los cubanos hablando de la bandera. Si la reacción oficialista cubana es exagerada (No leí el artículo completo. Tampoco hace falta.), la reacción de los disidentes defensores de todas las libertades y los cubanos librepensadores de todo el mundo también es exagerada. Si ha de reconocerse la libertad individual de cada cual a tomar sus propias decisiones, hay que respetar la libertad que tiene cada nación, gobierno, Estado a actuar y reaccionar según su voluntad (en este caso concreto). Si se tratara de un sirio musulmán refugiado de la guerra civil en ese país, nadie le prestaba tanta importancia, pero los cubanos queremos seguir creyendo que somos el ombligo del mundo. La medalla es de Ortega y como unidad se le cuenta a España porque él lo quiso así. Me parece muy raro que alguien se ponga a correr con una bandera por ningún lado pero así va el mundo, muchos que no reflexionan, otros que lo hacen pero o por no tener nada qué hacer o para ganar su sustento y ya sabemos qué pasa cuando el hambre y las ganas de comer se unen

      • Quien tu eres chamaco?, tu dices que eres cubano, si hablas asi, demuestras poco o nulo conocimiento del tema, el articulo esta bien, defiende lo que por mucho tiempo se le ha negado a los cubanos, y nos recuerda ( aunque a ningun cubano se le va a olvidar ) como rayan el disco los acolitos de un gobierno que desgobierna; que de tanto manipular los simbolos, lo que ha logrado es degradarlos…

      • No has entendido nada. Esta es la parte esencial: “Excubano” no es un término accidental. Más que un gazapo ha sido una práctica de estado que este episodio ha vuelto a desempolvar.
        Lo que se está debatiendo es, en primer lugar, la política de exclusión del gobierno cubano hacia los que no obedecen sus dictados, «si no hacen lo que digo no son mas cubanos, son ex…».
        Lo segundo es el derecho soberano de escoger la propia identidad. Nadie debería ser forzado a ser «cubano», o lo que entiende la mesa redonda por cubano. Cada cual hace lo que estime conveniente en ese aspecto, porque para eso se es libre. Es lo que Thomas Jefferson llamaba el derecho a la búsqueda de la felicidad. Cada cual la busca a su manera.
        Randy y sus granos faciales no es nadie para decidir quien o no es cubano.

      • MUY ACERTADO TU COMENTARIO. EL TEMA ES QUE LOS LIBRES PENSANTES, COMO TU LOS LLAMA, VEN LA PAJA EN EL OJO AJENO, PERO NO VEN LA DE ELLOS. SIEMPRE HABLANDO DE LIBRE EXPRESIÓN Y CUANDO UNO HABLA SE LO QUIEREN COMER, PORQUE LA LIBRE EXPRESIÓN QUE ELLOS CONCIBEN ES LA QUE ESTÉ EN CONTRA DEL GOBIERNO, LA QUE ESTÁ A FAVOR NO SE PUDE PERMITIR

  2. Sr. Columnista, usted no dice la verdad. Ortega renunció legalmente a su nacionalidad…..ya legalmente no es cubano, es gallego. Coincido con usted en cada cual vive donde quiere, pero que nadie se moleste porque lo llamen excubano….legalmente lo es. Las críticas no las comenzaron los defensores del «regimen» cubano, la comenzaron dolidos los otros porque no les gustó el calificativo.
    Oigan, esta historia es larga…..yo conozco el final, paciencia, todo llega a su tiempo……sobraron lágrimas y llanto.

    • No se puede ser ex-cubano, porque Cuba lo impide. Si quieres regresar a Cuba y naciste allí, debes entrar con tu pasaporte Cubano. Mientras Cuba no te permita renunciar a esa ciudadanía, nadie, por más que quiera, es ex Cubano.

      • Dr cacique. Ud no sabe lo q rsta hablando. Nadie renuncia a su ciudadania, en todo caso ud tiene derecho a tener doble ciudadania x ley en Cuba. La cosa es q a uds los comunistas les jode q las personas quieran vivir fuera d Cuba, y x eso les llaman ex cubanos. Sabes, muchos deportistas en el mundo entero juegan como profecionales en otros paises, y luego van a representar a sus paises d origen con el alma y por supuesto, nada es gratis. Muchos d esos deportistas deben d participar en competencias interinas d clasificacion para ganarse la posibilidad d representar a sus respectivos paises, ya q ellos y los deportistas q viven dentro d esos paises tienen todo el derecho por ser ciudadanos. Si pudieramos cada cubano luchar por esa posibilidad seriamos mejores. Saludos

      • Váyase a tomar señor….. Yo también soy un excubano…. quiero a mi bandera pero en público ni un carajo….,mientras exista comunismo en Cuba, que poco queda,…no se es de donde se nace.. sino de donde se pace…Gili
        ..

      • Cuba no acepta la doble nacionalidad a nadie…según las autoridades consulares cubanas usted es cubano hasta que se muera…así que el término excubano esta mal empleado para todos.

    • No creo que Ortega haya renunciado a la nacionalidad cubana, nadie lo hace porque no sirve para nada. No se puede dejar de ser ciudadano cubano porque eso no está contemplado en las leyes de la República. Los únicos que pueden despojar a un ciudadano de la nacionalidad cubana son los dueños de Cuba, es decir los Castro y eso solo está reservado a altos traidores del tipo Luis Posada Carriles. Además, la legislación española en materia de nacionalidad admite la doble nacionalidad para los ciudadanos de aquellos países con los cuales tenga convenio de doble nacionalidad, y entre ellos se incluyen todas sus excolonias. Infórmese un poco antes de escribir cáscaras. Además en el improbable caso de que efectivamente haya renunciado a su nacionalidad de origen durante el proceso de nacionalización a español, cada cual nace donde nace y eso te acompaña pa’ siempre, por tanto, aunque deje de ser ciudadano cubano, nunca va a poder ser un excubano, porque el lugar donde nació no lo puede cambiar (por desgracia).

      • Estimado LUISFR81, probablemente usted esta hablando de ciudadania, la nacionalidad es el hecho de formar parte de una nacion, por lo que los gobiernos lo que pueden quitarte es la ciudadania, pero la nacionalidad la pierde uno en el mismo instante en que decide que no quiere ser parte de ella, no parte del su gobierno o vivir en ella, sino dejar de sentirse parte de esa nacion como ente supranacional asi q mejor informese tambien usted un poco mas

    • Cacique, por que dices que renuncio a la nacionalidad cubana, tienes prueba de ello?, no me suena que exigan la reununcia de la nacionalidad cubana para tomar la Espanola. Sobre el articulo, no estoy al tanto del revuelo de este asunto, me habria gustado que se documentara un poco mas cuales son las quejas de la actitud del vallista, en caso que sean especificas por algun periodista, comentarista, periodico, etc. o simplemente ruido en las redes sociales. Hoy en dia se protesta por todo en las redes sociales, siempre hay gente a favor y en contra de todo. Lo que hizo parece de sentido comun, competia por Espana y este pais le brindo las facilidades para hacerlo. La pena es que tengamos un gobierno que exige para defender los colores de su pais, que vivas, compartas su modelo ideologico y simpatices con el gobierno, algo que no se exige en un pais normal.

      • David, en Cuba, según la Constitución, quien adquiere una ciudadanía extranjera pierde la cubana. SÓLO en teoría. Aunque la doble ciudadanía está expresamente prohibida por ésta, no existe ley de desarrollo que establezca el proceso. Eso justifica que los cubanos, naturalizados norteamericanos, sigan entrando en Cuba con pasaporte cubano. Como si llevan los 57 años de Revolución allá. Es una movida ‘inteligente’. Si bien la Constitución del 40, también la prohibía. Pero era ‘otro’ país. Los inmigrantes querían tenerla, para tener derechos en ella. Ahora, los nietos de esos mismos españoles que se volvieron ‘cubanos’ (ciudadanos cubanos), están locos sacándose sus raíces hasta la oncena generación en la Madre Patria. Tener ciudadanía cubana hoy es, sin dudas, una barrera. No sólo para los efectos de Cuba, sino en el extranjero.

    • ‘Sr. Cacique’, Ortega, sigue siendo ‘legalmente’ cubano, porque nacionalidad – término confundido en España y otros países que siguen su canon jurídico, incluso Cuba – es un concepto amplio, sin la implicación política y que no se pierde, a menos que la persona, conscientemente, haga por suprimir sus rasgos nacionales, por medio de la eliminación de la lengua, de las costumbres, tradiciones, usos… Lo único que es difícil de eliminar del todo es la idiosincracia y la forma de pensar y el cubano para bien o para mal, ha desarrollado a lo largo de estas casi seis décadas un modo de pensar único, que no se lo puede borrar ni el más severo de los ACV. Incluso esta misma actitud de la bandera, es un ejemplo de ello… pa’ algunas cosas tan ‘cubanos’ y para otras cosas salen hablando con acento a las dos horas de estar en la ‘nueva tierra’.

    • Cacique, estás hablando sin saber. Te reto a encontrar un solo cubano nacido en Cuba después de 1959 que tenga en sus manos un certificado de renuncia a la ciudadanía cubana. Así que no sé cómo puedes asegurar que «legalmente es un excubano». Se respeta lo que piensas pero no las mentiras.

    • Señor Cacique, usted debe ser de los hipócritas que defienden una dictadura que comenzó siendo una bella revolucion y que debio seguir avanzando a democracia pero por seguir una falsa ideología personal de los que dirigen eso hemos llegado a debatir si se es Cubano o no. Yo y todos los que vivimos fuera de Cuba somos CUBANOS les guste o no a titeres de un sistema en decadencia que no avanza por culpa de gente como usted. Nací con la revolucion, soy hija de un combatiente del Movimiento 26 de julio, me siento Cubana aunque nunca fui ciega ante injusticias cometidas por personas como usted que no aceptan libertades. Parece que no saben ese significado. Somos libres de pensar , ser y expresarnos como mas nos guste donde y cuando quiera. Vivo fuera de mi pais no porque sea excubana sino porque la libertad es mi derecho.

  3. Me parece bien el comentario, atinado y con los pies sobre el suelo. Es lo mejor que he leido al respecto. Y puede que me equivoque («se equivocan los que piensan…»), pero la reacciones y ofensas que vi contra el periodista Randy Alonso me hacen pensar (y defender) que sí hay un ajuste de cuentas. Como las voces ofensivas (ya sea hacia Ortega o hacia Randy) suenan igual de altisonantes, se me confunden en una soloa voz. Para mi hablan los mismos…

    • No halan los mismos porque Randy es un voero de un régimen sangriento que se arroga el derecho de determinar, a su conveniencia quien es cubano y quien no. Si no soy cubano por tener otra ciudadanía, tampoco debiera erlo viajar a mi país solamente si tengo un pasaprote cubano, no puedo viajar a Cuba. Ortega hizo lo que le dio la gana y bien hecho está. No pisoteó la bandera cubana, simplemente la ignoró porque, me imagino que eso fue lo que pasó por supuetamenre, esa bandera ha sido secuestrada y representa todo lo que le hizo a él tener que irse de su país y buscar refugio en ootro donde sí le dieron las oportunidades que en Cuba le negaron. La bandera no es la culpbable, en tatno objeto físico que representa a la Patria. Lamentablemente esa Patria ha sido secuestrada y sus secuestradores han reorcido el significado de la enseña nacional poniéndola del aldo de Fidel Castro,la Revolución y el socialsimo cuando las banderas de ningún país tienen partidol

      • Régimen sangriento? Acaso sabes tú qué es un RÉGIMEN SANGRIENTO. Si quieres hablar tonterías busca otro sitio o mira al Medio Oriente. Cómo se puede empezar hablando de atleta que nació y se formó en Cuba, sobre un comentario quizás desacertado de Randy y luego caer en un «Régimen sangriento»? Qué tontería!!!!!!!!!!

    • Cacique una pequeña aclaración…. No se puede abandonar la nacionalidad cubana… Es de por vida. No hay manera legal de «abandonarla». Puedes tener otra, pero la cubana a hierro caliente no te la desmarcas en la vida.

  4. Desde hace muchos a años se viene irrespetando la bandera cubana, violando lo que está legislado sobre su utilización y que a mi me enseñaron en la escuela, en esta Revolución, la he visto con letreros escritos, por ejemplo, en un stand de una firma extranjera en una feria de La Habana, las he visto con imágenes del Che en ellas, las he visto en tumbadoras, hasta en programas de televisión cubanos he visto cómo se se irrespeta a la bandera cubana, ahora mismo en las Olimpiadas vi a cubanos en las gradas enarbolar banderas cubanas con un tono de azul que no es el correcto, con un azul más claro, el uniforme de los deportistas reflejaban una bandera cubana, todos esos usos violan la Constitución y el Reglamento de la Bandera Cubana. ¿A alguien en el Gobierno le ha importado?

  5. Felicidades por su columna, aunque queda entre dicho mucho puntos que valen la pena analizar, el cooperativismo cruza fronteras y no solo como medio para obtener un fin, sino como planteamiento de conciencia tanto individual como colectiva. Yo no soy cubano, sin embargo sus triunfos me supieron como si lo fuera, cabe preguntarse si a los españoles les supo el triunfo de Ortega, claro que apunto esto porque no era un triunfo para ellos sino para él, pero alguien que es naturalizado en mi opinión pierde el sentido de patria…
    A psar de los grande logros de Cuba y lo que falta por hacer, sigue el bombardeo en contra de la Isla, sobre todo por este pensamiento de la falta de oportunidades y que bien lo aprovechan los poderes fácticos extranjeros

    • Si usted no es cubano, si no ha vivido en Cuba, por favor, no ipine. Cuando esté dos horas haindo cola para comprar un pan ácido de 80 gramos que en realida solo pesa 60, cuando tenga que levartarse todos los días por la mañana a luchar una guaguaa que lo lleve al trabajo, cuando sufra apagones d 5 y 12 horas diarias, cuando tenga dos parez de zapato y ts dos con huecos, cuando su hijo le pida leche y no tenga de donde sacarla, cuando vaya a hacerse un análisis al médico y no haya reactivos para eso, cuandotenga que subir cubos de agua a un tercer piso porque el motor del eidificio se rompió y no se encuenra la pieza. cuando qira criticar al sistema causante de todo esto y se busque problemas en su trabajo o donde haga el comentario, cuando el dinero que le pagan no valga nada y para adquirir los que necesita no tenga dólares porque no tiene familiare en el extranjero que se los manden, cuando haya perdido un hijo ahogado en el Etrecho de la Floridda tratando de escapar de la isla, cuando su padre muera y no haya flores que comprar para su entierro, etc,, etc., entonces hable de Cuba y defienda aquello. Antes, no.

      • Patria es humanidad. Usted no es cubano pero a lo mejor ha escuchado hablar de Martí. La patria no es una, cuando la patria es una sola es porque somos egoístas. Yo soy de donde me necesiten, si por eso en Cuba me quieren llamar ex cubana avanti queridos.

  6. Con este asunto lejos de enfadarme, me he divertido mucho, sorprendiendome como quienes le llaman excubano, se reconocen ofendidos no reconocen, ni nunca reconoceran que viven en CUBA, una DICTADURA, donde el estado no representa al pueblo, con lo que quiero decir es que si su presidente hubiese sido producto de unas elecciones plurales, entonces si habria una estrecha relacion pueblo y gobierno!!!

  7. CACIQUE, el que dice mentira es usted, ¿quien le dijo que para tener la ciudadania Española tenemos que renunciar a la cubana?, yo soy ciudadano Español y jamas he renunciado a la Cubana y como yo casi todos los cubanos que la tienen tambien, ellos son testigos de que Usted es un mentiroso porque todo esto lo sabe perfectamente, es un mentiroso y otro mas como Randy lo que en su caso «SIN CARA» , muy probable que espera la oportunidad para escondido detrás de una doble moral saltar para acá.

  8. Muy interesante tu comentario pero como cubana sigo criticando el gesto inapropiado de Ortega de desdeñar la bandera que le estaban ofreciendo…eso me dolio y me sigue doliendo…no tenia que haberla desdeñado con el gesto y las palabras como lo hizo…aceptarla y seguir buscando la otra… tenerla (bandera cubana) junto a sí aunque no la blandiera hubiera sido un acto que aún hoy se le aplaudiria… disculpa cada quien tiene su manera de ver las cosas y de sentirla…muchos dentro y fuera …estén con el sistema o no… tengan doble nacionalidad o no…sienten orgullo de su bandera …pues ella… la de la estrella solitaria representa la patria.. representa Cuba.

  9. Quien rechaza su bandera, que es tierra, patria, padres, raìces, historia, no tiene apelaciòn ni justificaciòn alguna, la bandera no es gobierno ni politica, y la cruzada esta n ola empezaron los de acà sino los de allà contra Randy Alonso. Partiendo de ahì, todo l doemàs que acà se expresa, su historia, sus lagrimas, los malos deseos de muchos contra el que se hace parecer como pobre infeliz, sobran y son pura cativìa. Què pena de gasto intelecutal en tan mala causa, da hsta risa. Y sì aunque duela ya pasarà mucha hambre y dentro de poco nadie recordarà que existe. jajajajajjaja

  10. Yo haría una salvedad al comentario, con el cual coincido bastante, y es que él no es de origen cubano, él es y seguirá siendo cubano, lo que tiene una nueva ciudadanía.

    De origen cubano, pueden ser los nietos de Víctor Hugo o no me acuerdo qué autor que se casó con una cubana, allá por el siiiiiglo XIX… y que, aún así, dicen sentir por su ‘patria histórica’. La nacionalidad, es un asunto más emotivo que político. La ciudadanía ya es un concepto jurídico que tiene contorno precisos, los que incluyen la forma en que se tiene, se gana o se pierde.

    Decir ‘de origen…’ es igual a decir ‘excubano’, que sabemos fue una más de las pataletas del patriotismo por la libreta de Randy (que ni siquiera tiene un nombre ESPAÑOL, los comunes en Cuba, sino inglés – americanoide – igual que Arleen, la otra ‘súper-patriota’ de la Mesa… eso nos habla de la ‘cubanía’ de sus padres, su nivel cultural – sí, sí, nivel cultural – y otros elementos sociopolíticos).

  11. CUBA, UN PUEBLO SIN MEMORIA
    Crecí bajo la enseñanza de que la bandera era un símbolo sagrado. Que se debía izar con respeto, bajar antes de que oscureciera, no se podía mojar de lluvia, ni tocar el suelo, so pena de ser cremada, al igual que si se deterioraba la tela. Sin embargo, habrán pasado mas de 20 años a la fecha actual, en la graduación de un contingente de la UJC, trasmitido en vivo por la televisión cubana, Fidel y Pérez Roque, dos eminentes patriotas, se atrevieron a firmar la bandera (cubana) del contingente juvenil, como si fuera la libreta de abastecimientos. Yo me sentí mas que insultado ante tanta prepotencia y arrogancia, y sólo me preguntaba, que c… se creían estos, que estaban por encima de la bandera?. Hoy ante tanta polémica patriótica, sólo me nace preguntar. Ya nadie se acuerda de eso?

  12. Para recordar: Narciso López, el poeta Miguel Teurbe Tolón, José Aniceto Iznaga Borrell, su sobrino José María Sánchez Iznaga, Cirilo Villaverde y Juan Manuel Macias, confeccionaron la bandera de Cuba, que es hoy el pabellón oficial: dos franjas blancas, tres azules, un triángulo rojo y una estrella solitaria. Sobre ella juraron luchar y ofrendar la vida por hacer a Cuba independiente. Emilia Teurbe Tolón, esposa de Miguel, fue quien la cosió a mano por vez primera.
    La historia de la bandera española es mucho más larga. Pudiera parecer poco romántico, incluso algún patriotero de esos de tres al cuarto se negaría a aceptar la verdad sobre los humildes origenes de la bandera española. Pues bien la actual bandera española rojigualda (hay que saber que a lo largo de la historia española hubo muchos tipos de banderas), proviene de un concurso que mandó el rey Carlos III porque la bandera de aquellos momento, blanca de los borbones con el escudo de España, era fácilmente confundida con las banderas de otros países también de monarquías borbónicas, como Francia por ejemplo, dando a lugar a muchas equivocaciones, a veces embarazosas, en el mar. Cansados de esto Carlos III eligió entre una serie de doce modelos que se presentaron, a la actual bandera roja y amarilla. Y no por ningún motivo histórico de los antiguos reinos peninsulares como Castilla, Aragón, León, Navarra o Granada, si no porque el amarillo unido al rojo crea una combinación muy bien identificable en el mar, que era donde se enarbolaría por primera vez.
    Así pues en el Real Decreto dado en Aranjuez el 28 de mayo de 1785 Carlos III adjudicó el diseño ganador para los buques de guerra la bandera «dividida a lo largo de tres listas, de las que la alta y la baxa sean encarnadas, y del ancho cada una de la cuarta parte del total, y la de enmedio amarilla, colocándose en esta el escudo de mis Reales Armas, reducido a dos quarteles de Castilla y León, con la Corona Real encima…».
    La bandera ganadora del concurso empezó entonces a utilizarse a partir de 1785 en los buques de guerra y mercantes, ampliándose por las Reales Ordenanzas de la Real Armada de 1793 su uso a las Plazas y Castillos marítimos y otros establecimientos de la Armada, como arsenales, astilleros, cuarteles, observatorios, Escuelas de Guardamarinas…
    Sólo a partir de 1843, bajo el reinado de Isabel II la bandera rojigualda fue la bandera nacional, abandonando la blanca, al igual que hiciera su bisabuelo.
    Asi que ya sabemos que hasta esa fecha la bandera rojigualda fue por así decirlo la bandera de la Real Armada, siendo la blanca la «oficial» de España. De ahi el error de muchos pintores, nacionales y extranjeros, que en sus cuadros navales de antes de 1785 pintaban en los barcos españoles la bandera rojigualda, cuando debería ser la blanca (en el mar el color blanco no significaba rendición; si un barco se rendía ante un enemigo arriaba su bandera nacional, no sacaba trapos blancos – otro común error-). O en los ejércitos de tierra con flamantes banderas rojas y amarillas cuando estas eran sólo de uso por la Real Armada.

    Se le presentaron 12 modelos a Carlos III. Madre mía!

    • Ese Narciso López que mencionas juramentando su compromiso con la independencia de Cuba es el mismo que desembarcó en Matanzas con una expedición de anexionistas portando la bandera de la estrella solitaria (como símbolo de la anexión) o es pura coincidencia?

      • Ese mismo, pero la gente suele no estar enterada. La bandera es anexionista de intención, por eso «la estrella solitaria», para unirse a la constelación de la Unión. Pero hace décadas que en Cuba no se enseña historia y probablemente nunca se haya hecho demasiado énfasis en esto. Es un poco embarazoso.

  13. Me ha gustado mucho el artículo. alguien se ha preguntado por qué los atletas cubanos, cuando ganan medallas, se las dedican a dios, a su familia, a los amigos, etc. y se han olvidado ya del nonagenario? se estarán todos convirtiendo en excubanos?

  14. José Martí en ABDALA escribió:
    26
    El amor, madre, a la patria
    No es el amor ridículo a la tierra,
    Ni a la yerba que pisan nuestras plantas;
    Es el odio invencible a quien la oprime,
    Es el rencor eterno a quien la ataca;—
    Y tal amor despierta en nuestro pecho
    El mundo de recuerdos que nos llama
    A la vida otra vez, cuando la sangre
    Herida brota con angustia el alma;—
    La imagen del amor que nos consuela
    Y las memorias plácidas que guarda!

    La patria es un concepto mas grande que la idea pretérita del color del pasaporte. Las causas conque una persona opte por tener doble nacionalidad son muchas y particulares y creo que NADIE tiene el derecho de cuestionar las razones. Juzgar intenciones es tan absurdo como inmoral. Al fin un cubano SIEMPRE será cubano por nacimiento, por opción o por sangre. La guerra fría terminó hace años y hoy ya vemos con menos asombro que países rubios tienen jugadores morenos. Creo que esta es una discusión obsoleta.

  15. Cada cual tiene la libertad de vivir y elegir lo que desee, pero debe al menos respetar lo que para muchos representa la patria y la bandera es una de ella, despreciarla en publico es una ofensa a los miles de cubanos que por defenderla murieron mucho antes de 1959, si hizo eso con la bandera que lo vio nacer que no haria con otra, es un mal nacido el tal Ortega.

  16. WILHELM
    AGOSTO 23, 2016 AT 9:02 PM
    Que tontería más absurda este artículo. Si la reacción oficialista cubana es exagerada, la reacción de los disidentes defensores de todas las libertades y los cubanos librepensadores de todo el mundo también es exagerada. Si ha de reconocerse la libertad individual de cada cual a tomar sus propias decisiones, hay que respetar la libertad que tiene cada nación, gobierno, Estado a actuar y reaccionar según su voluntad (en este caso concreto).
    amigo amilcar no es problema policial, es asunto de delicadeza, de un minimo respeto a los otros. ni ud ni su articulo pueden justificar a nadie por despreciar al lugar donde nacio… y eso es todo. ortega puede escoger el sitio que mejor le convenga, pero su poco inteligente gesto ofende a otros … y eso el lo sabe muy bien. no es asunto de excubano, es problema de disparate.

  17. perdon, y si su ejemplo fue dayron robles es peor. el guantanamero volvio al redil y el de artemisa, bien gracias.
    la pasion amilcar la pasion nubla muchas veces.

  18. Se imaginan cuanto dinero perderian los Castros si cada cubano nacionalizado con la ciudadania donde reside entrara a Cuba con un solo pasaporte que no seria el cubano? El que hizo la ley, hizo la trampa, pero los mas afectados somos todos los que decidimos vivir fuera de la isla.

  19. Muy buen artícolo, felicidades..todo a su justa medida..me he leido todos los comentarios que bien que compiten con el trabajo..en mi opinión no es cubano quien rechaza publicamente la bandera nacional…no lo es para millones de cubanos para los que estaban sentados en sus casas, para nuestros hijos…nace aca, se forma aqui…al final se va porque le dio la gana..pues ahora fuese el primer vallista de Cuba sin problemas…lo mejor esta por llegar..cuando pierda el brillo y España lo lance o aparte y vuelva a Artemisa como si nada hubiese pasado…

  20. Cuidado está usted hablando sobre cubanidad, sobre un país que está BLOQUEADO por la política de los EEUU desde hace más de medio siglo. Cualquiera puede irse a vivir a dónde entienda… pero despreciar la bandera del país que te vio nacer y donde te hiciste persona…por culpa de un mal entendido con una kinstancia burócrata…¡y si hubiese sido la bandera estadounidense la rechazada?

  21. Buen artículo. Sin embargo contiene un error.»Después de su deserción Ortega llega a España vía Onteniente». La denominación correcta de la ciudad desde hace mas de 25 años es ONTINYENT. No es una traducción, es simplemente, una denominación. Como tantas y tantas que cambiaron desde 1980.

  22. Buen trabajo periodista, Pêro creo que falto alho y es que Ortega está condenado a no entrar a su país, como mínimo 8 anos y esto es por desicion de unos poços, entonces hay que entender lo, quizas cometio un error mas en la Isla se cometem a monton por las grandes esferas, Quien los condena?

  23. Olvidaba algo, el señor de la Mesa Redonda, es el primer ex-cubano que hay, deja que le quiten los privilégios que tiene, que los tienen todos los cubanos para que vean su realidade.

  24. Espero que no censuren como los castros y el Granma sin sepcionde comentarios

    Tanto lío de la dictadura por gusto
    En Venezuela se quemaron muchas banderas cubanas y ni la embajada de Cuba en Venezuela salió hablar encontra de eso en las noticias o la radio y ahora la cohen con un chama que lo único que hizo fue correr y alcanzar la gloria deportiva
    Tanto lío por la bandera cubana
    y ni si quiera son capaces de ayudar a todos esos emigrantes cubanos que estuvieron en Costa Rica y los otros países latinos en donde pasaron hambre y estafas . Ni dijeron nada en la tv cubana o salieron a representar a esos cubanos que no eran ex cubanos tratando de llegar a usa
    Cuando les conviene se quedan callados y no hacen nada
    Que se vayan pa el carajo !!
    Que tanto lío por un trapo de tela que tanto lío por algo que te sujeta la mente y no te hace libre
    Que tanto lío con ser cubano , cuando no vale la pena
    Que tanto lío con ser Cubano
    si al final siempre te verán con mala cara por qué solo piensan que te vas a quedar viajes a donde viajes
    Que se vayan a tomar por culo todos los más nacionalistas , todos lo amantes a la atributos nacionales , a tomar por culo

    La bandera , la macion , la patria es donde hagas familia , vida y puedas ser independiente o vivir como dios manda

    Atinar por culo y si quieren llame ex cubano que llamen
    al in la el corazón urbano cubano y las raíces nunca se pierden estés donde este
    Nada y nadie nunca podrá decidir quién es cubano o no

    La libertad a escoger
    se debe respetar
    y sino a tomar por culo y a mamarme la verga

    Abajo los Castros!!!
    Abajo las dictadura !!!
    Abajo todo lo malo en Cuba,abajo los oportunistas , los doble morales y el descaro de todos los cubanos
    A tomar por culi la bandera cubana en esta Cuba que no nos sirve como nación
    para que estar orgulloso de ser
    cubano cuando se está en dictadura y no hacemos nada contra eso
    a tomar por culo la bandera
    cubana de este sistema

    Todos los problemas de Cuba se lo debemos a los castros y perros como Randy

    A tomar por cuño la identidad cubana forzada y todo lo impuesto

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